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Guadalajara-Marchamalo se licitará durante el primer semestre

2026, año del impulso definitivo de Tarragona a su conectividad ferroviaria

  • Última actualización
    22 diciembre 2025 05:20

Port Tarragona encara 2026 con la ilusión de dar por finalizadas las obras de la terminal de Guadalajara-Marchamalo durante las primeras semanas del año, una infraestructura que, junto a la terminal de La Boella, deberá impulsar los tráficos ferroviarios del puerto tarraconense.

Tarragona. Port Tarragona prevé organizar un acto a finales de enero para celebrar la finalización de la obra tras cuatro años de trabajos. Además, durante el primer semestre de 2026, la Autoridad Portuaria tiene previsto publicar los pliegos para la gestión de la terminal de Guadalajara-Marchamalo, una gestión que los responsables de Port Tarragona explicaron durante el SIL y que se prevé que sea por parte de una empresa privada mediante una sociedad gestora en la que tendrá presencia Port Tarragona.

La terminal de Guadalajara-Marchamalo tendrá capacidad para gestionar 100.000 contenedores al año.

La terminal, de 150.000 metros cuadrados, responde a la apuesta de Port Tarragona por el transporte por ferrocarril de carga general dentro de su estrategia de diversificación de tráficos y una vez en funcionamiento, la terminal podrá operar trenes de 750 metros. Así, cuando esté a pleno rendimiento, la terminal ferroviaria tendrá capacidad para gestionar 100.000 contenedores al año.

Una vez esté en marcha, la terminal de Guadalajara-Marchamalo ampliará la oferta intermodal de Port Tarragona. Entre la nueva terminal y la terminal de La Boella, el Puerto de Tarragona se garantizará una buena conectividad tanto con el centro peninsular como con el Corredor Mediterráneo.

Ancho UIC

Otro de los factores que ayudarán a impulsar el tráfico ferroviario en el Puerto de Tarragona es la implementación del ancho UIC en los accesos al recinto tanto por la zona sur como por la zona norte. El Puerto de Tarragona ya dispone desde hace años de 10,3 kilómetros de red interna de ancho UIC, por lo que, con el ancho europeo, cuando el corredor Mediterráneo sea una realidad, el Puerto de Tarragona podrá realizar envíos directos de convoyes en cualquier punto del continente europeo.

En 2026 está previsto la implementación del ancho UIC en los accesos al Puerto de Tarragona

Descarbonizar la actividad

La apuesta por el ferrocarril va de la mano del objetivo estratégico de Port Tarragona de descarbonizar su actividad. En este sentido, este 2025 ya se han dado pasos importantes. Uno de ellos es el proyecto de Grupo Jorge y Go Transport, que busca reducir las emisiones en el transporte de agroalimentos a granel.

El plan contempla una inversión de 35 millones de euros por parte de Go Transport para la adquisición de seis nuevas locomotoras eléctricas, que permitirán mejorar la eficiencia de las operativas de carga y transporte de cereal en un 16%. Por otro lado, incluye la concesión a Aralogic, la filial logística de Grupo Jorge, de una nave en el muelle de Aragó, desde donde se gestionarán los envíos de graneles agroalimentarios hacia los centros de producción del grupo.

Según se explicó en la presentación del proyecto en verano, el aumento de la capacidad de los convoyes y la optimización de los procesos logísticos permitirán, a medio plazo, transportar hasta 306.000 toneladas de cereal anuales desde Tarragona hasta las estaciones de Zuera y Sariñena, en Aragón, lo que permitiría eliminar hasta 12.000 trayectos por carretera y reducir 6.000 toneladas de emisiones de C02.

Eólica marina flotante: ubicación estratégica y 300.000 metros cuadrados disponibles

Otra de las apuestas importantes de Port Tarragona para su futuro próximo es el desarrollo de una industria dedicada a la eólica marina flotante. Desde la Autoridad Portuaria se han posicionado como una “ubicación estratégica” para impulsar este negocio, que permitiría el transporte de las turbinas marinas no solo a lo largo de la costa catalana, sino también llegaría a futuros parques marinos proyectados en el Mediterráneo como Sicilia, Cerdeña o el sur de Francia.

Más allá de la ubicación del recinto, el Puerto de Tarragona dispondrá con 300.000 metros cuadrados una vez esté terminada la construcción de la segunda fase del muelle Balears y los muelles adosados del futuro contradique de Ponent. Además, el Puerto de Tarragona cuenta con zonas con un calado que llega a los 23 metros. Con todos estos elementos encima de la mesa, desde la Autoridad Portuaria de Tarragona creen que el recinto puede posicionarse como una buena infraestructura para acoger esta nueva actividad.

Durante la presentación de la alianza con la Generalitat, los responsables de Port Tarragona señalaron que el proyecto se desarrollará en diferentes fases. La primera de ellas, que se prevé para este 2026, implicará dar cabida en el puerto a la industria catalana para la construcción de prototipos de turbinas marinas.

Más adelante, se espera tener la capacidad para realizar el ensamblaje de los aerogeneradores en el muelle Balears y los muelles adosados al Contradic de Ponent y, finalmente, si se desarrollan con éxito las dos primeras fases, Port Tarragona aspira a que también se puedan construir los flotadores donde se sustentan los aerogeneradores y así poder producir las turbinas marinas flotantes de manera serializada.

Catflowe

Con el objetivo de debatir el futuro de la eólica marina flotante en Catalunya, Port Tarragona celebró en octubre el primer Foro Catflowe, que reunió a más de 200 asistentes, entre ellos expertos nacionales e internacionales, y confirmó tanto el interés empresarial como el potencial tecnológico e industrial del territorio.

Port Tarragona saca a licitación la terminal multipropósito

El Consejo de Administración de Port Tarragona de la semana pasada aprobó sacar a licitación la terminal multipropósito del muelle de Andalusia. Según informaron desde la Autoridad Portuaria, la superficie mínima de la terminal será de 226.000 metros cuadrados y podría llegar a los 452.000. Los pliegos, que se publicaran próximamente en el BOE, también prevén un plazo de explotación mínimo de 20 años ampliables hasta los 50. El documento también señala que se deberá alcanzar un volumen mínimo de 125.000 TEUs al año a partir de 2031 y se deberá realizar una inversión mínima de 20 millones de euros por parte del operador que se adjudique la concesión de la terminal.

Tras la recuperación de la concesión de la terminal de contenedores que explotaba DP World en 2023, Port Tarragona ha estado realizando un estudio de mercado para conocer cuáles son las necesidades del mercado.

La terminal multipropósito del muelle de Andalusia forma parte de lo que Port Tarragona denomina como el “póker de ases”, que completan la terminal intermodal de la Boella, la terminal de Guadalajara-Marchamalo y la ZAL Port de Tarragona.

Precisamente, la ZAL Port Tarragona es otro de los proyectos que está previsto que entre en funcionamiento este 2026, una infraestructura estratégica que permitirá consolidar el Puerto como un polo logístico de referencia en el Mediterráneo. Con la ZAL, el recinto ampliará su superficie y su capacidad operativa, una situación que los responsables de Port Tarragona esperan que atraiga nuevas inversiones y genere nuevos puestos de trabajo en el territorio.

Durante el discurso en la cena de Navidad organizada por APPORTT, el presidente de Port Tarragona, Santiago Castellà, destacó también el aumento del calado del muelle Castellà como uno de los hitos más destacados para 2026. La Autoridad Portuaria tiene prevista la ampliación del calado en el lado sur del muelle, tanto en su extremo más cercano a pie de muelle como en el tramo central. En el caso del extremo cercano a pie de muelle, se actuará en una longitud aproximada de 240 metros, y en el caso del tramo central, en un longitud de 300 metros, del total de 700 metros que tiene el muelle.

El aumento permitirá la carga y descarga de graneles sólidos en este muelle, un tráfico que requiere de grandes embarcaciones y, en consecuencia, mayores calados.

Mayor presencia institucional

Port Tarragona apuesta por tener mayor presencia en las instituciones y, en este línea se entiende el nombramiento de Santiago Castellà como presidente de Barcelona Catalunya Centre Logístic (BCL), una entidad que hasta la fecha se alternaba la presidencia entre el presidente de Port de Barcelona y el delegado especial del Estado en el CZFB.

A la hora de asumir la presidencia, Castellà ponía en valor la oportunidad que supone para el sector logístico y empresarial tarraconense que Port Tarragona ostente la presidencia de una asociación de referencia en el ámbito logístico.

Por otro lado, la cesión de la presidencia a Port Tarragona pone de manifiesto la necesidad compartida de disponer de infraestructuras logísticas competitivas que garanticen su crecimiento y demuestran la estrecha colaboración que mantienen los dos puertos de interés general de Catalunya para impulsar la creación de autopistas ferroviarias y nuevas terminales intermodales dentro de sus hinterlands que promuevan una logística eficiente y moderna.