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ANESCO y FEPORT estudian cómo mitigar los efectos del ETS Marítimo

  • Última actualización
    16 marzo 2026 11:22

El secretario general de ANESCO, José Luis Romero, participó el pasado 25 de febrero en la reunión telemática del Environment, Safety and Security Committee de FEPORT (ESSC) de la Federación de Empresas y Terminales Portuarias Privadas Europeas (FEPORT).

MADRID. FEPORT y ANESCO trabajan en propuestas concretas para evitar la pérdida de competitividad frente a puertos extracomunitarios por el ETS Marítimo.

Entre ellas, se encuentran la redefinición de “puerto de escala” (ampliar los criterios para incluir puertos fuera de la UE dentro de una zona de 300 millas náuticas) o la exención para paradas únicas (beneficiar a los hubs de transbordo europeos eximiendo del impuesto a buques con una sola parada en la UE en rotaciones intercontinentales).

Durante el encuentro, se analizaron los desafíos regulatorios que impactan directamente en la competitividad de las terminales españolas y europeas. Uno de los puntos centrales fue el seguimiento de las reuniones con la DG CLIMA y el eurodiputado español César Luena para mitigar los efectos negativos del ETS Marítimo.

En el ámbito de la sostenibilidad, se debatió la futura revisión del Reglamento de Infraestructura para Combustibles Alternativos (AFIR) prevista para julio de 2026, que podría ampliar la obligación de suministro de energía en tierra (OPS) a más segmentos de buques.

Asimismo, se analizó el nuevo Paquete de Redes Eléctricas de la UE, clave para acelerar el desarrollo de infraestructuras energéticas en los puertos.

La reunión también sirvió para coordinar posiciones en materia de seguridad ante la Alianza de Puertos Europeos, buscando facilitar el intercambio de datos para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

Finalmente, se destacó la publicación de la nueva Estrategia Portuaria Europea, que sitúa a los puertos como nodos estratégicos para la energía y la ciberseguridad.

La presencia de ANESCO en estos foros es vital para garantizar que la transición hacia un modelo portuario más sostenible no comprometa la viabilidad financiera de nuestras terminales ni la estabilidad del empleo.