La Fundación BCN Port Innovation celebró el pasado jueves su tercer aniversario en un acto que sirvió a la institución para presentar algunos de sus últimos proyectos enfocados en apostar por la “innovación con impacto”.
Barcelona. Así definió el director técnico de la Fundación, Miquel de la Mano, la fase en la que se encuentra actualmente organización. De la Mano explicó que tras un primer año centrándose en la innovación tecnológica y constatar que “aquel no era el camino”, desde la fundación se empezaron a plantear proyectos para poner en el centro “la innovación desde el proceso”, como el caso de Smart Terminals, una solución de inteligencia artificial para la gestión del transporte terrestre en el puerto. Para de la Mano, actualmente la fundación “ha encontrado su espacio en el Port” y puede tirar adelante proyectos de innovación que tengan impacto en la comunidad portuaria.
Por otro lado, la directora de la Fundación BCN Port Innovation, Catalina Grimalt, resaltó que “estos tres años nos han permitido adquirir la madurez necesaria” e insistió en que “la innovación solo tiene sentido cuando tiene impacto real”. Para Grimalt, durante estos tres años se ha seguido un proceso que ha permitido convertir “ideas en proyectos, proyectos en resultados y resultados en impacto real”. Delante de gran parte de los partners de la fundación, Grimalt expresó su compromiso de que “la innovación no se quede en un discurso” y que a través de ella se apueste por la “competitividad pero también sostenibilidad”.
Ponencias
Más allá de los discursos de los dos representantes de la fundación, la fiesta del tercer aniversario de la organización contó con las ponencias del economista Gonzalo Bernardos y de la ingeniera aeroespacial María Jesús Puerta. En el caso del economista, subrayó la importancia del Puerto de Barcelona en un momento que, para Bernardos, es crucial, pues explicó su predicción de que “vamos camino de una reducción de la globalización”, lo que según el economista deberá hacer replantear el modelo del recinto barcelonés, pues, comentó, “habrá más comercio entre países de un mismo continente y por lo tanto será mucho más importante la multimodalidad”.
En cuanto a la ponencia de Puertas, la ingeniera explicó su proyecto “Esperanza”, orientado a desarrollar sistemas de reciclaje para futuras bases lunares. En concreto se trata de un gemelo digital de alta fidelidad que reproduce cada fase del reciclaje lunar: desde la recogida de restos de plástico y metal en un hábitat hasta la separación magnética de óxidos metálicos, la pirólisis de polímeros y la mezcla con regolito —el polvo lunar— para generar metales purificados, plásticos para impresión 3D, combustibles básicos e incluso un material similar al hormigón. Este proyecto llevó a Puertas a convertirse en la única vencedora internacional de la Fase 1 del LunaRecycle Challenge de la NASA.
Tras los discursos de los responsables de la Fundació BCN Port Innovation y de las ponencias, los asistentes al acto, cerca de los ochenta, realizaron networking mientras disfrutaban del cóctel de celebración en la Sala Port Vell del WTCB.