El presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, recordó ayer que Emiratos Árabes se encuentra entre los cinco primeros países de orígen y destino de contenedores que entran y salen del puerto catalán, y que encontrar rutas alternativas en mitad de la actual crisis es complicado.
BARCELONA. Carbonell aseguró que la situación a corto plazo es manejable y que las afectaciones podrían ser limitadas. Sin embargo, alertó de que “a partir de abril y mayo empieza la temporada alta de exportaciones, y tendremos que ver cuál es la situación entonces”.
Una de las principales consecuencias de este conflicto podría recaer en las exportaciones de alfalfa desde el Port de Barcelona. Así lo señaló el presidente de la Autoridad Portuaria minutos después de participar en la mesa redonda “Claves del crecimiento económico: un sector industrial potente y diversificado, con un sector servicios impulsado por el turismo”, celebrada en el Recinto Modernista de Sant Pau, en Barcelona, en el marco de la jornada “Expansión Catalunya”. Carbonell subrayó que el transporte de alfalfa representa una cifra relevante en las exportaciones del puerto y que, además, Emiratos Árabes Unidos es el cuarto país en volumen de exportaciones de contenedores del enclave barcelonés.
Durante su intervención, Carbonell también destacó que el peso de los Emiratos Árabes en el comercio del Port de Barcelona va mucho más allá del tráfico de combustible, ya que existe también un volumen muy significativo de contenedores con destino al Golfo Pérsico. “Entre las dos principales dársenas de contenedores del Golfo, la de Khalifa y la de Jebel Ali, en 2025 movieron más de 20 millones de contenedores, mientras que en Barcelona no llegamos a los 4 millones”, explicó el presidente de la Autoridad Portuaria.
En este sentido, insistió en la importancia estratégica de los puertos del Golfo como destino de los contenedores catalanes, así como en el impacto que podría tener un cierre prolongado del estrecho de Ormuz sobre la actividad del Port de Barcelona. Asimismo, señaló la complejidad de desviar los cerca de 20 millones de contenedores que se mueven en la región hacia otras alternativas, dado que muy pocos puertos y países cuentan con la capacidad necesaria para absorber estos volúmenes.
“Existe un alto grado de congestión en los puertos de Oriente Medio, por lo que no son una alternativa especialmente viable”
Carbonell, además, reconoció que se trata de una situación compleja, en la que las alternativas pasarían por la multimodalidad, aunque advertió que “existe un alto grado de congestión en los puertos de Oriente Medio, por lo que no son una opción especialmente viable”. A pesar de ello, se mostró confiado en que “el estrecho pueda reabrirse en breve, sea parcialmente o por destino”.
Por último, el presidente del Port de Barcelona abordó los objetivos más inmediatos de la infraestructura, señalando que en los últimos tres años las prioridades han evolucionado. “Si me hubiesen preguntado hace unos años, habría dicho que los objetivos del Port eran la innovación, la digitalización y la transición energética. Pero tras analizar lo ocurrido en nuestro entorno y en Europa, quiero poner el foco en las infraestructuras”, explicó Carbonell. “Dentro del puerto es la principal herramienta que tenemos para dar servicio a nuestros clientes”, añadió. En este sentido, José Alberto Carbonell avanzó que entre 2025 y 2026 el Port de Barcelona prevé licitar proyectos por valor de más de 600 millones de euros.
En este contexto, el presidente del Port de Barcelona subrayó la necesidad de seguir de cerca la evolución del escenario geopolítico y su impacto en las cadenas logísticas internacionales, insistiendo en la importancia de la anticipación y la capacidad de adaptación del sector.
El czfb lo engloba todo. Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), participó en la jornada en la mesa “Innovación para fomentar la competitividad”. Navarro destacó las novedades del DFactory, que la semana pasada celebró el acto de colocación de la primera piedra. “Nosotros integramos todos los ámbitos dentro del Consorci. Trabajamos en sectores como la alimentación, las telecomunicaciones o la sanidad, e incluso en líneas de metro y autobuses. Cuando alguien piensa en un polígono industrial, piensa en contaminación o ruido... Por eso hemos evolucionado hacia el concepto de ‘distrito’. El centro de este distrito 4.0 será el DFactory, donde, además de actividad industrial, también habrá actividad humana”, aseguró Pere Navarro.