RÓTERDAM. En el segundo semestre de 2026, los buques “Chemical Contender” y “Chemical Fighter” serán equipados cada uno con cuatro VentoFoils de Ecowind de 16 metros con certificación ATEX, reforzando el compromiso de Chemship con la reducción del consumo de combustible y de las emisiones en toda su flota.
Tras el éxito del “Chemical Challenger”, el primer buque tanquero químico del mundo equipado con tecnología de propulsión asistida por viento, este nuevo pedido pone de manifiesto la creciente confianza del sector en este tipo de soluciones.
El “Chemical Challenger” fue dotado de cuatro VentoFoils de 16 metros en Róterdam a comienzos de 2024, lo que supuso un hito para el segmento de los buques tanqueros químicos y demostró que la propulsión eólica puede reducir de forma efectiva el consumo de combustible y las emisiones en condiciones reales de operación.
“Estamos avanzando en sostenibilidad en todas las áreas de nuestro negocio», afirmó Niels Grotz, consejero delegado de Chemship. “Creo firmemente en un transporte marítimo con emisiones netas cero. Los resultados de los VentoFoils en el Chemical Challenger hablan por sí solos”.
“Combinados con nuestro software de optimización de combustible, han permitido reducir el consumo hasta en un 15 %. La instalación de VentoFoils en dos buques adicionales demuestra que estamos dando pasos reales hacia un futuro marítimo más limpio”, añadió.
Por su parte, Chiel de Leeuw, director comercial de Econowind, señaló: “Chemship ha demostrado liderazgo al convertirse en el primer operador de buques tanque químicos en adoptar la propulsión asistida por viento y mostrar lo que es posible en materia de sostenibilidad”.
“Estamos orgullosos de apoyar su visión y, por supuesto, de que un cliente existente vuelva a confiar en nosotros. Este pedido repetido es un sólido respaldo a nuestra tecnología y una inspiración para que otros exploren soluciones probadas que reducen el consumo de combustible y las emisiones”, destacó de Leeuw.