Teniendo en cuenta la importancia de los tráficos chinos para Port de Barcelona, representantes de la Autoridad Portuaria se unieron la semana pasada a la misión comercial promovida por el Ayuntamiento de Barcelona en Shangái. Durante los días que se alargó el viaje, el corredor verde y digital que unirá el Puerto de Barcelona y el Puerto de Shanghái fue uno de los grandes protagonistas de la misión institucional y empresarial.
El proyecto para descarbonizar y hacer más eficientes las rutas marítimas entre ambas ciudades, impulsado a través de un acuerdo entre los dos puertos, centró el debate de una de las mesas redondas celebradas. El subdirector general y responsable de Innovación y Estrategia de Negocio del Port de Barcelona, Santiago Garcia-Milà, moderó la charla, en la que también participaron directivos de la empresa automovilística Chery; de la naviera AICC, especializada en tráfico Ro-Ro; de la principal terminal de automóviles del Puerto de Shanghái; y de la petrolera Repsol.
Los participantes, representantes de los principales sectores implicados en el despliegue de un corredor de estas características, destacaron el potencial que proyectos como este tienen para transformar el sector marítimo, avanzando en su descarbonización al tiempo que se mejora la eficiencia operativa, se facilita el intercambio de información y se establecen normativas y protocolos compartidos.
Por otro lado, la subdirectora general y responsable de Comercial y Marketing del Port de Barcelona, Carla Salvadó, fue la encargada de clausurar la jornada, poniendo en valor el impacto que tienen iniciativas como esta en el proceso de transición energética de la logística más allá del ámbito marítimo y en la mejora de la competitividad para los clientes de ambos puertos. “Cuando hablamos de un corredor verde, estamos hablando de una logística libre de emisiones desde la fábrica hasta el destino final, y eso implica a todos los actores involucrados. Y ahí es donde los puertos desempeñamos un papel clave”, resumió Salvadó.