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DHL prevé un 2026 de crecimiento sostenido en el transporte marítimo

  • Última actualización
    09 enero 2026 12:30

El mercado global de flete marítimo encara el inicio de 2026 con un optimismo cauteloso. Tras un cierre de año marcado por la volatilidad, desde DHL Global Forwarding señalan que los datos actuales sugieren un escenario de crecimiento sostenido y una transformación forzosa hacia la sostenibilidad en el comercio marítimo.

BARCELONA. La demanda global no da señales de agotamiento, registrando un aumento del 4% acumulado anual. Este dinamismo proviene principalmente de los mercados secundarios asiáticos, que han tomado el relevo como motores del comercio. Los analistas prevén que esta tendencia se mantenga firme durante el primer trimestre del año, especialmente con la proximidad del Año Nuevo Chino. Además, la mirada está puesta en el Canal de Suez, pues su potencial reapertura se perfila como el gran catalizador que podría revitalizar definitivamente los flujos logísticos entre Asia y Europa.

Flotas nuevas para un mercado congestionado

A pesar de que las navieras tienen sus carteras de pedidos al máximo, el crecimiento real de la flota para 2026 se estima en un 4%, una cifra inferior a la media de la última década (6%), lo que indica una estrategia de renovación más que de expansión masiva.

Sin embargo, la capacidad efectiva sigue bajo presión. Factores como la persistente congestión en puertos clave y los desvíos obligados para evitar zonas de conflicto han “secuestrado” parte de la oferta de espacio, manteniendo el equilibrio del mercado bajo tensión.

Tarifas estables

Según el análisis de DHL, la noticia principal es la estabilidad. Según los mercados de futuros, las tarifas de flete para 2026 se moverán en rangos similares a los de finales de 2025, siempre y cuando no ocurran nuevos imprevistos geopolíticos. No obstante, las navieras ya están buscando implementar ajustes al alza antes del parón por el año nuevo Chino en Asia.

El punto crítico del año será, sin duda, el coste de las emisiones. Los recargos relacionados con el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) en Europa sufrirán un incremento drástico de hasta el 50%, lo que puede condicionar las escalas en puertos europeos.