BRUSELAS. Con el objetivo de salvaguardar la competitividad de la flota europea y la conectividad de las economías locales, desde ECSA defienden que las exenciones dentro del EU ETS deberían aplicarse de forma automática —sin depender de la discrecionalidad de los Estados miembros para activarlas— y adquirir un carácter permanente tras el horizonte de 2030.
Para lograr que estas medidas cumplan realmente su propósito, los armadores europeos recomiendan una serie de mejoras específicas: en el caso de las islas, la exención debe ampliarse a todas las islas de la UE (tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías), incluyendo los Estados insulares y aquellas islas que superen los 200.000 residentes permanentes. La conectividad y la competitividad no pueden quedar supeditadas a umbrales demográficos.
En cuanto a las regiones ultraperiféricas, ECSA considera que la exención debe cubrir la totalidad de los trayectos operados desde, hacia y entre las regiones ultraperiféricas y cualquier Estado miembro de la UE. Se trata de una medida crucial para blindar la conectividad esencial de pasajeros y carga en estas regiones, garantizando la igualdad de condiciones y apoyando la cohesión territorial.
Asimismo, demanda que debe mantenerse la exención para las obligaciones de servicio público de carácter transnacional.
Por lo que respecta a los buques con refuerzo para hielo, ECSA señala que el incremento de las emisiones en los buques con refuerzo para hielo no responde a una estrategia comercial, sino a los requisitos de seguridad y navegación exigidos por las severas condiciones invernales.
La exención del ETS para estos buques debe ser permanente y alinearse con la disposición equivalente del reglamento FuelEU Maritime, que cubre tanto las especificaciones técnicas del buque como la navegación real en condiciones de hielo.
Desde la patronal armadora señalan que el actual alcance geográfico del EU ETS para el transporte marítimo puede mantenerse, siempre y cuando se incorporen estas recomendaciones.
Un marco geográfico estable aporta al sector la previsibilidad que tanto necesita; unas exenciones permanentes y optimizadas completarán este ecosistema, garantizando que el sistema sea viable para las islas, las regiones ultraperiféricas, las rutas septentrionales y los flujos comerciales.