La nueva ofensiva de Estados Unidos contra objetivos militares iraníes ha vuelto a elevar el riesgo para el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, donde se extreman las medidas de seguridad ante el temor a nuevos ataques contra buques mercantes.
BILBAO. La reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán ha devuelto al estrecho de Ormuz a un escenario de máxima tensión apenas unas semanas después de que el alto el fuego permitiera recuperar parcialmente el tránsito marítimo. La nueva operación militar llega tras los recientes ataques sufridos por varios buques mercantes por parte de Irán en este corredor estratégico, por el que transita una parte esencial del comercio mundial de petróleo, gas natural licuado y mercancías.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles en Ankara (Turquía), en la cumbre de la OTAN, que el memorando de entendimiento firmado con Teherán está “acabado” y anticipó que EE.UU podría volver a golpear más objetivos iraníes de forma inminente.
El objetivo de los ataques de EE.UU. es “degradar aún más la capacidad de Irán de atacar a la navegación comercial y a marineros civiles inocentes en el Estrecho de Ormuz”
Así, según una información publicada en su cuenta de X, las fuerzas del Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) completaron ayer una ronda adicional de ataques contra Irán, “para degradar aún más la capacidad de Irán de atacar a la navegación comercial y a marineros civiles inocentes en el Estrecho de Ormuz”.
Las fuerzas estadounidenses atacaron aproximadamente 90 objetivos militares iraníes, incluyendo sistemas de defensa aérea, activos de vigilancia costera, sitios de almacenamiento de misiles y drones, capacidades navales e infraestructura logística militar a lo largo de la costa iraní. Los últimos ataques siguen a la ejecución de ataques ofensivos en Irán la noche anterior.
Las Fuerzas del Mando Central de Estados Unidos está “imponiendo elevados costes a Irán por violar el alto el fuego al atacar tres buques comerciales que navegaban por el Estrecho de Ormuz”
Según las Fuerzas del Mando Central de EE.UU., fueron atacados aproximadamente 80 objetivos militares iraníes el 7 de julio, incluidos más de 60 pequeñas embarcaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, “imponiendo elevados costes a Irán por violar el alto el fuego al atacar tres buques comerciales que navegaban por el Estrecho de Ormuz”.
Mientras tanto, las grandes navieras mantienen una vigilancia permanente sobre la evolución del conflicto. Así, por ejemplo, Maersk actualiza de forma continua la información a sus clientes a través de su plataforma Stay Ahead, donde insiste en que la seguridad de sus tripulaciones, los buques y la carga sigue siendo la máxima prioridad. La compañía señala que evalúa constantemente el riesgo operativo antes de autorizar cualquier tránsito por Oriente Próximo y mantiene preparados planes de contingencia y soluciones logísticas alternativas para minimizar posibles interrupciones en la cadena de suministro.