El I Foro del Estrecho, impulsado por Andalucía Bay 2030, reunió en Algeciras a expertos institucionales, académicos y profesionales para analizar los retos geopolíticos, logísticos y económicos de uno de los espacios geoestratégicos más relevantes del planeta.
ALGECIRAS. La apertura del I Foro del Estrecho corrió a cargo del presidente de Andalucía Bay 2030, Juan Ureta, que fijó el tono de la jornada con una imagen que funcionó como hilo conductor: “el mundo es ancho, pero el comercio mundial pasa por lugares muy estrechos, y uno de los más importantes está aquí, en el Estrecho de Gibraltar, y aquí también, en el Campo de Gibraltar”.
Defendió que este territorio no es solo un punto en el mapa, sino un espacio que sostiene una parte esencial del tráfico marítimo mundial y de la actividad portuaria del sur de Europa, y reivindicó el sentido del foro como un lugar para “pensar el Estrecho desde el propio Estrecho”, frente a un debate que durante años se ha construido muchas veces desde fuera.
Subrayó que el momento actual, marcado por la reconfiguración de las cadenas logísticas globales y de los flujos energéticos, convierte al Estrecho en un enclave que deja de ser solo importante para pasar a ser determinante, y llamó a trabajar desde la cooperación y la responsabilidad compartida, conscientes de que “lo que se decida aquí en los próximos años tendrá impacto mucho más allá de este territorio”.
Transporte y logística
La jornada se estructuró en dos mesas. La dedicada al transporte y la logística, coincidió en la urgencia de mejorar la conexión ferroviaria del Campo de Gibraltar con el resto de España y Europa. El presidente de la Autoridad Portuaria de Algeciras, Gerardo Landaluce, lo sintetizó de esta manera: “El Puerto de Algeciras lo tiene todo: carga, clientes y capacidad; nos falta la vía”.
Reclamó acelerar la autopista ferroviaria Algeciras–Zaragoza y advirtió de que las limitaciones actuales penalizan la competitividad y trasladan miles de camiones a la carretera.
La mesa reunió a reunió a Rainer Uphof (Asociación Española del Transporte), Gerardo Landaluce (presidente de la APBA), John Ghio (capitán del Puerto de Gibraltar) y Antonio García Salas (Plataforma Sudoeste Ibérico en Red).
En el plano portuario, Landaluce y Ghio coincidieron en una visión cooperativa: Algeciras, Tánger Med y Gibraltar no son rivales excluyentes, sino puertos complementarios dentro de un mismo ecosistema logístico.
García Salas fue más allá y planteó articular una gran red multimodal del sudoeste ibérico que conecte Algeciras y Sines con los corredores interiores, integrando al sur peninsular, Portugal, Marruecos, Gibraltar y los archipiélagos.
Geopolítica
La primera mesa arrancó con la ponencia del almirante Santiago González Gómez, asesor del Ministerio de Defensa, que recordó que por el Estrecho transita una parte esencial del tráfico marítimo mundial y que convergen allí riesgos como el narcotráfico, el crimen organizado, la migración irregular, las amenazas híbridas o la vulnerabilidad medioambiental.
La mesa posterior, moderada por Javier Chaparro, director de Europa Sur, contó con el propio almirante, Jesús Verdú (Universidad de Cádiz), Brian Reyes (Gibraltar Chronicle) y Nourdine Mouati (Global Morocco).
Reyes defendió que cualquier marco estable debe incluir a Gibraltar y que el futuro tratado con la UE puede normalizar las relaciones con España; Mouati reivindicó mejores infraestructuras en el Campo de Gibraltar, mayor implicación política y la recuperación de financiación específica para la zona, incluso fórmulas como una zona económica especial compartida; Verdú insistió en que “nuestra gran baza frente a la comunidad internacional es la estabilidad”, apostando por marcos permanentes de confianza centrados en seguridad marítima, medio ambiente e infraestructuras, al margen de los contenciosos históricos.