Uno de los principales retos del sector es, precisamente, la captación y retención de profesionales. Mendibil reconoce que “la demanda crece más rápido que la disponibilidad de profesionales”, una situación agravada por el relevo generacional ante la próxima jubilación de parte significativa de la plantilla. “Sí, existe un déficit claro de talento en el ámbito marítimo y offshore, tanto en perfiles tradicionales (ingeniería, soldadura, calderería) como en perfiles digitales y especialistas en energías marinas”, sostiene.
En paralelo, el sector afronta un problema de visibilidad. Desde el Foro Marítimo Vasco se subraya que el ámbito marítimo “es el gran desconocido, incluso en Euskadi”, pese a su peso histórico e industrial. Por ello, la entidad trabaja para acercar esta realidad a los jóvenes, destacando su carácter tecnológico, internacional y vinculado a la sostenibilidad.
Euskadi, en este contexto, cuenta con una cadena de valor completa que abarca desde astilleros hasta empresas de ingeniería, digitalización y centros tecnológicos, lo que se traduce en oportunidades reales de empleo en ámbitos como el diseño, la fabricación, el mantenimiento o la I+D.
Además, el desarrollo de la energía eólica marina sitúa a la región en una posición estratégica. Mendibil apunta que Euskadi “está llamada a ser un referente europeo” y anticipa una creciente demanda de perfiles en ingeniería, automatización, datos, fabricación avanzada o gestión de proyectos offshore. En este escenario, iniciativas formativas como este curso actúan como un vínculo directo entre estudiantes y empresas, facilitando el acceso al mercado laboral mediante prácticas y proyectos reales, en lo que el Foro considera “una vía eficaz y fundamental para facilitar la incorporación al sector marítimo”.