¿Cómo valora el funcionamiento del MOU, que acaban de renovar navieras y Govern para el desarrollo sostenible de los cruceros?
El MOU funciona. Se ha renovado otra vez y sigue funcionando porque está basado en un acuerdo. Yo soy partidario de llegar a consensos y negociar, no imponer. Evidentemente hay algunos que no quieren cruceros y hay otros que los reclaman para el desarrollo económico. Al final, el equilibrio es muy importante, yo estoy convencido. En este caso hay un equilibrio, es un pacto de las navieras con el gobierno y nosotros estamos encantados. Además tenemos la previsión diseñada durante los próximos 5 años, lo cual es muy importante para nosotros como autoridad portuaria de cara a gestionar los espacios.
Hay además un beneficio colateral, como es la distribución de las escalas más racionalmente a lo largo de la semana. Es una mejor planificación y funciona perfectamente y nos mantenemos en los mismos niveles prácticamente de ocupación. Los barcos están cambiando un poco, algunos son más pequeños, pero siempre se están adaptando a las circunstancias. Dios quiera que pudiéramos llegar a muchos acuerdos como este.