La European Sea Ports Organisation ha escogido el nuevo parque como uno de los cuatro proyectos más destacados a nivel europeo a la hora de integrar los espacios portuarios con las ciudades que los acogen. El Parc del Port ha transformado el entorno de las sedes de la APT en un espacio sostenible, resiliente e intergeneracional junto al mar, donde se prioriza a peatones y ciclistas.
TARRAGONA. La European Sea Ports Organisation (ESPO) ha seleccionado el Parc del Port, de Port Tarragona, como uno de los cuatro finalistas del ESPO Award 2026 a la Integración Social de los Puertos. La creación de esta nueva gran zona verde junto al mar ha sido escogida como uno de los cuatro proyectos más destacados a nivel europeo en lo que respecta a la interrelación de los espacios portuarios con sus entornos y comunidades.
El Parc del Port se fundamenta en las bases de un urbanismo sostenible, que promueve la creación de entornos verdes resilientes e intergeneracionales y ha supuesto la transformación del entorno de las sedes de la Autoridad Portuaria de Tarragona en una zona de bajas emisiones donde se prioriza a peatones y ciclistas. Una delegación de Port Tarragona viajará a Bruselas el próximo 10 de noviembre para defender la candidatura ante el jurado y ese mismo día se conocerá el ganador en el marco de la gala de entrega de los ESPO Awards 2026.
El Parc del Port compite con tres proyectos basados en la integración social de espacios portuarios impulsados por los puertos de Cork, Dublín y Reikiavik. El premio ESPO a la Integración Social de los Puertos reconoce a las autoridades portuarias que llevan a cabo infraestructuras y espacios capaces de responder a la operativa portuaria primaria y, a la vez, generar oportunidades de uso y de integración para la ciudadanía.
El presidente del jurado de los premios, Eamonn O’Reilly, considera que tanto los cuatro finalistas como el resto de candidaturas presentadas son un “ejemplo de cómo responder a un reto compartido que es la integración entre los puertos y las ciudades” y asegura que “ofrecen enfoques innovadores que suponen una fuente de inspiración para el resto del sistema portuario europeo”.
Por su parte, el presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, felicita a todas las personas implicadas en la materialización de este proyecto “por su visión y audacia” a la hora de transformar este entorno, donde antes la circulación rodada era la protagonista, “en un espacio profundamente ciudadano, pensado para que las personas de todas las edades puedan disfrutar de la salud, el deporte y las relaciones intergeneracionales en un lugar único junto al mar”. En este sentido, añade que “el Parc del Port es más que un parque, es un ejemplo de apertura a la ciudad y de trabajo conjunto con ella. Proyectos como este son nuestro retorno a la sociedad”.
Un espacio resiliente ante la nueva realidad climática
Con la creación del Parc del Port y la transformación del entorno de las sedes de la APT en una zona de bajas emisiones, la Autoridad Portuaria de Tarragona promueve un nuevo paradigma basado en el urbanismo sostenible, que apuesta por espacios habitables, inclusivos, eficientes y resilientes a largo plazo.
El Parc actúa como un nuevo refugio climático junto al mar. La presencia de árboles y plantas y la eliminación del asfalto permiten reducir el efecto isla de calor, gracias a la sombra que generan y a su capacidad evapotranspiradora.
Las zonas verdes alrededor de la APT han crecido un 65%, pasando de los 7.000 m² iniciales a los 11.500 m² actuales. En total, se han plantado unos 200 árboles y más de 14.500 elementos vegetales (plantas y arbustivas). Cabe destacar que toda la vegetación que se ha plantado en el Parc es autóctona mediterránea. Así pues, el espacio huye del tradicional verde perenne y se ha apostado por un arbolado que permitirá observar el paso de las estaciones y disfrutar de la sombra en verano y del sol en invierno.
En el diseño de los espacios verdes se ha incluido un jardín de mariposas, uno de los más grandes de la demarcación. A todo ello hay que sumar que el Parc del Port incorpora Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), lo que reduce el riesgo de inundación y favorece la biodiversidad urbana, ya que favorecen la infiltración del agua de lluvia en el suelo imitando el ciclo hidrológico natural.
Uno de los objetivos del Parc del Port es ser un espacio intergeneracional que puedan disfrutar personas de todas las edades. El Parc se ha concebido a partir del concepto urbanístico Ciudad 8-80, que defiende que, si un espacio funciona para una persona de 8 años y para una de 80, funcionará para todo el mundo.
Conectar la fachada marítima
La apertura del Parc del Port también ha supuesto un avance en la mejora de la conectividad de la fachada marítima de la ciudad. El Parc actúa como una rótula amable que facilita la transición entre la zona del Serrallo y Moll de Costa y el paseo marítimo del Miracle.
El elemento clave de esta nueva conectividad es la apertura de una gran escalinata en el dique de Llevant, que permite salvar la diferencia de cotas entre los espacios de manera sencilla, y la creación del Espai Mediterrània, la nueva gran plaza que se encuentra frente a los edificios de la APT.
La mejora de la conectividad de la fachada marítima para peatones y ciclistas se ha conseguido gracias a una pacificación del entorno. La movilidad rodada se ha reordenado, de manera que peatones y ciclistas sean los protagonistas de este espacio.
Así pues, se ha reducido un 65% el espacio dedicado a la movilidad a motor, pasando de 13.600 m² destinados a los vehículos a solo 4.600 m². Los peatones y ciclistas han ganado un 44% más de espacio respecto a la configuración urbanística anterior, lo que los convierte en los verdaderos protagonistas del espacio.