Los contenedores, con un tráfico de 1,37 millones de TEUs, sitúan la caída en un 20,5%. A pesar de la crisis derivada de la pandemia del Covid-19, indicó la presidenta de la APB, Mercè Conesa, “las exportaciones han aguantado, viéndose perjudicadas solo en un 3%”, mientras que las importaciones bajan un 15% y los TEUs en tránsito descienden un 31%.
"Hemos hecho frente a la peor situación a nivel de mercancías y ahora la tendencia ya es de recuperación"
En cuanto a los graneles, los sólidos cierran el primer semestre con un total de 2,06 millones de toneladas, incrementando un 1,3% respecto al mismo periodo de 2019. En cambio, los líquidos caen un 23,2%, sumando un total de 6,4 millones de toneladas.
La presidenta de la APB destacó que “hemos hecho frente a la peor situación a nivel de mercancías y ahora la tendencia ya es de recuperación”. En este sentido, señaló que la gestión de la pandemia y de los futuros brotes “será determinante” y que debe ser “lo menos invasiva posible” en el ciclo económico “para que no cese la actividad”.
Previsiones de cierre
Las previsiones de cara a final de año, según Carbonell, apuntan a que la fuerte caída del tráfico total del primer semestre vaya reduciéndose en los próximos meses. “Prevemos un cierre negativo, probablemente de dos dígitos, pero esperamos que esté muy por debajo del 18%”.
Por lo que respecta al apartado económico, tras la caída del 39% de los resultados del primer semestre y la bajada del 15% en los ingresos, Conesa destacó que, “prevemos cerrar el año con cifras positivas, pero con una caída importante”.
"De cara a final de año, prevemos un cierre negativo, probablemente de dos dígitos, pero esperamos que esté muy por debajo del 18%"
Ante la complejidad de la situación, desde la APB lanzan un mensaje positivo puesto que aseguran que el Port de Barcelona ha tenido capacidad de reacción para acompañar a las empresas y garantizar el funcionamiento de la infraestructura, con la puesta en marcha del Plan de Contingencia, las Medidas de Choque y el Plan de Recuperación, que se aprobaron para “garantizar la continuidad de la actividad portuaria y detectar nuevas oportunidades de negocio”.
Todo ello, sin perder de vista los proyectos y ahondando en los ejes de futuro con el diseño del nuevo Plan Estratégico.
Plan EstratégicoLa APB continúa trabajando en el diseño del nuevo Plan Estratégico 2021-2015, que, según ha asegurado Mercè Conesa, “está alineado con el Marco Estratégico” definido por el sistema portuario español durante el encuentro celebrado la semana pasada en Santander.
En este sentido, Conesa señaló que el Port de Barcelona busca “liderar el cambio hacia una actividad mucho más respetuosa con el medio ambiente”, con proyectos como la electrificación de los muelles o el uso de energías renovables.
Por otra parte, el Port apoya el impulso de la innovación para poder prestar “mejores servicios” a la Comunidad Portuaria, “con una importante inversión en torno al 5G para proveer de mayor rapidez y más seguridad a sus clientes en la automatización de procesos portuarios”.
Además, la APB se compromete a seguir trabajando en: reforzar el hinterland y las exportaciones; fortalecer los lazos con mercados estratégicos; desarrollar una estrategia de suelo logístico; y atraer nuevas inversiones para favorecer el surgimiento de una economía sostenible e inclusiva.
El tráfico de cruceros del Puerto de Barcelona cae un 84% durante el primer semestre de 2020. Previsión de reactivación de crucerosEl director de la Autoridad Portuaria de Barcelona dedicó una parte de su intervención a analizar la situación mundial de los cruceros, cuyo tráfico ha caído un 84% en Barcelona, quedando reducida su actividad “prácticamente a cero”. En este sentido, Carbonell destacó que, tras el cierre de la industria desde que se prohibió su actividad el 15 de marzo, “ahora han comenzado a operar algunas compañías en el norte de Europa y lo hacen con muchos protocolos y todas las medidas de seguridad pertinentes”.
En el Mediterráneo, señaló Carbonell, el Gobierno de Italia ha comenzado a publicar protocolos, “por lo que pensamos que la actividad podría reiniciarse en Italia y Grecia hacia la segunda quincena de agosto”.
Desde Barcelona, avanzó Carbonell, “estamos liderando grupos de trabajo junto con autoridades sanitarias, Puertos del Estado y navieras para ver bajo qué condiciones puede reiniciarse la actividad en las próximas semanas”. Por su parte, el Port de Barcelona está preparando y reforzando protocolos de embarque y desembarque, “que garanticen la máxima seguridad de los pasajeros”.