El Puerto de Bilbao movió 17,3 millones de toneladas hasta junio, un 12,3% más que en el mismo período del año anterior, impulsado por los graneles líquidos y pese al fuerte impacto de los temporales de enero, reforzando así su posición en el Cantábrico y entre los puertos españoles de mayor crecimiento.
BILBAO. El Puerto de Bilbao ha cerrado el primer semestre de 2026 con el mejor comportamiento de sus tráficos de mercancías en más de dos décadas, ya que entre enero y junio movió 17,31 millones de toneladas, un 12,3% más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone 1,9 millones de toneladas más y el mayor crecimiento interanual registrado por el enclave en un arranque de ejercicio desde 2004.
Se trata de un resultado especialmente significativo si se compara con la evolución del conjunto del sistema portuario de interés general, cuyos tráficos apenas crecían un 0,3% hasta el pasado mes de mayo, consolidando además el liderazgo de Bilbao entre los puertos del Cantábrico.
El principal motor del crecimiento volvió a ser el tráfico de graneles líquidos, que aumentó un 24% y representa ya el 64,4% del volumen total manipulado en el puerto
Durante la presentación el pasado viernes del balance semestral, el presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, subrayó que los resultados adquieren un valor añadido porque se producen tras un comienzo de año especialmente complicado. Los temporales que afectaron al litoral cantábrico durante enero y parte de febrero provocaron que el puerto registrara una caída del 9,5% en el primer mes del ejercicio.
Sin embargo, la recuperación experimentada a partir de febrero permitió encadenar los mayores movimientos de mercancías de los últimos dieciocho años para ese periodo, compensando ampliamente el retroceso inicial y confirmando la capacidad de recuperación del enclave.
El principal motor del crecimiento volvió a ser el tráfico de graneles líquidos, que aumentó un 24% y representa ya el 64,4% del volumen total manipulado en el puerto. La normalización de la actividad de Petronor ha impulsado especialmente las importaciones de crudo de petróleo, que crecieron un 52% hasta superar los 5,2 millones de toneladas y constituyen ya el 30% de todas las mercancías movidas en Bilbao. También evolucionaron positivamente el gas natural (11%), los productos químicos (12%), las exportaciones de gasolina (117%) y las importaciones de haba de soja (15%), mientras que los graneles sólidos descendieron un 11,5%.
EL DATO
17,31
MILLONES DE TONELADAS. El Puerto de Bilbao movió de enero a junio 17,31 millones de toneladas, un 12,3% más.
La mercancía general prácticamente mantuvo los registros del pasado año, con una ligera reducción del 0,2%, aunque el tráfico de contenedores, considerado estratégico por la Autoridad Portuaria, volvió a crecer un 2,7%, confirmando la buena evolución de los servicios marítimos regulares y de las nuevas conexiones abiertas durante los últimos meses con Canadá y la costa oeste de Sudamérica.
El equilibrio entre el tráfico de corta distancia y el oceánico continúa siendo una de las fortalezas del puerto, con un reparto prácticamente idéntico entre el Short Sea Shipping (51%) y el Deep Sea (49%), reflejo de una creciente diversificación geográfica de sus mercados.
Carga de proyecto y ferrocarril
El primer semestre también ha vuelto a confirmar el protagonismo del Puerto de Bilbao en la carga de proyecto y en el desarrollo de grandes proyectos industriales y energéticos. Así, por ejemplo, las exportaciones de monopiles y torres offshore fabricadas por Haizea Wind mantienen un elevado dinamismo, mientras que las operaciones logísticas ligadas a la futura planta de combustibles sintéticos de Petronor han requerido la manipulación de equipos industriales de hasta 535 toneladas, reforzando la especialización del enclave en cargas de gran dimensión y alto valor añadido.
Los contenedores volvieron a crecer un 2,7%, confirmando la buena evolución de los servicios regulares y de las nuevas conexiones a Canadá y la costa oeste de Sudamérica
Por lo que al tráfico ferroviario se refiere, el 47% de los contenedores que entran o salen del Puerto de Bilbao utilizan el tren, porcentaje que en el total de las mercancías del enclave se sitúa en una cuota ferroviaria del 17%.
Asimismo, el tráfico de pasajeros creció un 12,6%, impulsado por el excelente comportamiento del segmento de cruceros, que aumentó un 37,6% coincidiendo con la implantación del nuevo Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES).
Pendientes de Ormuz
La evolución del comercio internacional estuvo también muy presente durante la comparecencia de Iván Jiménez, quien analizó las consecuencias de la crisis en el estrecho de Ormuz sobre las cadenas logísticas mundiales. El presidente explicó que la situación “está cambiando la realidad logística” y recordó que el cierre o las restricciones en un punto por el que transita una parte sustancial del petróleo mundial obligan a buscar suministros alternativos.
Con relación a la crisis de Ormuz, el presidente de la AP de Bilbao, Iván Jimenez, mostró su preocupación porque el “acopio preventivo de mercancías que están haciendo muchas empresas se traduzca más tarde en una ralentización de los pedidos y del comercio”
En el caso de Bilbao, precisó que la refinería de Petronor se abastece prácticamente en su totalidad de crudo procedente de América, por lo que no se han producido problemas de suministro.
No obstante, advirtió de que la incertidumbre geopolítica ya está modificando el comportamiento de muchas empresas. “Las empresas están haciendo acopio de productos para no perder esa cadena de suministro”, señaló, aunque mostró su preocupación por que esa acumulación preventiva pueda traducirse posteriormente en una ralentización de los pedidos y del comercio. “Eso nos da miedo”, reconoció, recordando que un fenómeno similar ya se produjo tras el anuncio de los aranceles estadounidenses. A su juicio, este tipo de crisis “siempre es malo para las inversiones” y, si la incertidumbre se prolonga, “no es nada bueno” para la evolución de la economía y del transporte marítimo internacional.
Bilbao acelera su transición energética portuaria
La transición energética se ha convertido en uno de los principales ejes estratégicos del Puerto de Bilbao y concentra una parte muy relevante de sus inversiones previstas para los próximos años. Dentro del programa inversor de 87,1 millones de euros contemplado para 2026, y de los 308,8 millones previstos entre 2026 y 2030, destacan las actuaciones destinadas a reducir la huella ambiental de la actividad portuaria y avanzar hacia un modelo más sostenible y descarbonizado.
El proyecto más destacado es la implantación del sistema OPS (Onshore Power Supply) para la electrificación de los muelles, que permitirá a los buques conectarse a la red eléctrica durante su estancia en puerto y apagar sus motores auxiliares, reduciendo emisiones y ruido. La primera fase, desarrollada en el muelle A5 del Espigón Central y completada en mayo, ha supuesto una inversión de 4,5 millones de euros, financiada en gran parte mediante fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia-NextGenerationEU.
La segunda fase, actualmente en ejecución y con finalización prevista para 2027, extenderá la electrificación a los muelles A1, A2, A6 y AZ3, además de las terminales de Getxo para atender tráficos de contenedores, ferris, ro-ro y cruceros. Esta actuación moviliza 50,1 millones de euros y cuenta con financiación del programa europeo CEF, del Plan de Recuperación y del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Una vez concluida, el Puerto de Bilbao será el primer puerto del eje atlántico con todos sus muelles electrificados, adelantándose a las exigencias fijadas por la Unión Europea para 2030. En el caso de los cruceros, la conexión eléctrica permitirá reducir hasta un 95% las emisiones durante su permanencia en puerto.
El Plan de Transición Energética incorpora además la instalación de paneles fotovoltaicos para garantizar que la electricidad suministrada a los buques proceda de fuentes renovables, así como el desarrollo de un futuro proyecto eólico. En conjunto, la inversión prevista supera los 119 millones de euros. Gracias a estas actuaciones, la APB ha reducido un 72% sus emisiones de CO₂ en los últimos cinco años y mantiene unos niveles de calidad del aire dentro de los límites legales, consolidando la posición de Bilbao como uno de los puertos europeos de referencia en sostenibilidad.
Júndiz, la apuesta intermodal
La futura explotación de la terminal intermodal de Júndiz, en Vitoria-Gasteiz, constituye una de las principales apuestas estratégicas de la AP de Bilbao para reforzar su hinterland ferroviario y potenciar el transporte intermodal de mercancías. Si se cumplen los plazos previstos, Adif adjudicará en septiembre la gestión de la instalación al consorcio liderado por Medlog, brazo logístico del Grupo MSC, que participa con un 40% del capital de la UTE, aún pendiente de constitución. Junto a Medlog, figuran la AP de Bilbao (25%), la Cámara de Comercio de Álava (15%), CTVi-Centro de Transportes de Vitoria, participado por la Diputación Foral de Álava (15%), además de la Autoridad Portuaria de Pasaia y Sibport, que completan el accionariado.
El director de Operaciones, Comercial y Logística de la APB, Andima Ormaetxe, recordó que el reto del futuro adjudicatario será duplicar la actividad de la terminal en un plazo de seis años. En la actualidad, Júndiz manipula una media de 13.000 UTIs anuales, mientras que el contrato fija como objetivo alcanzar alrededor de 25.000 unidades anuales en dicho periodo de seis años. Para lograrlo será necesario acometer diversas inversiones operativas que permitan absorber el incremento del tráfico ferroviario. Una vez alcanzados esos volúmenes mínimos, el contrato prevé inversiones adicionales cercanas a los cinco millones de euros, condición necesaria para ampliar la concesión hasta 20 años y consolidar a Júndiz como uno de los principales nodos logísticos ferroviarios del norte peninsular.
El Espigón Central mira ya hacia 2031
La segunda fase del Espigón Central continúa avanzando conforme al calendario previsto y constituye la principal actuación de ampliación del Puerto de Bilbao para la próxima década. Las obras, iniciadas en el último trimestre de 2024 con un presupuesto cercano a los 55 millones de euros, permitirán incorporar 1.011 metros de nueva línea de atraque mediante la construcción de los futuros muelles A3 y A4, así como generar alrededor de 310.000 metros cuadrados de nueva superficie portuaria. En la actualidad ya han sido construidos y fondeados los 15 cajones de hormigón que conformarán la infraestructura, mientras prosiguen los trabajos de relleno y ejecución del pedraplén y de la nueva línea de muelle.
No obstante, durante la presentación del balance semestral, el presidente de la Autoridad Portuaria, Iván Jiménez, recordó que todavía será necesario esperar varios años para completar la urbanización de los nuevos terrenos. Según explicó, el cierre del recinto ya está finalizado y el siguiente paso será el relleno de la nueva superficie con materiales procedentes de las futuras obras de la Variante Sur Ferroviaria y del subfluvial de Lamiako, una operación que no comenzará antes de 2031. Posteriormente será preciso ejecutar la precarga, permitir el asentamiento del terreno y acometer el asfaltado definitivo antes de que la explanada pueda entrar plenamente en servicio.
Jiménez destacó además que este proceso constituye un ejemplo de economía circular, ya que permitirá reutilizar los materiales de excavación generados por ambas grandes infraestructuras para crear nuevos espacios portuarios, evitando su depósito en otros emplazamientos y dando una segunda vida a unos materiales que pasarán a formar parte de la futura expansión del Puerto de Bilbao.
Solidez financiera para seguir invirtiendo
Los positivos datos de tráfico del primer semestre tienen también su reflejo en las cuentas de la AP de Bilbao, que mantiene una sólida posición económico-financiera para afrontar con garantías el importante programa inversor previsto para los próximos años. Entre enero y junio, se alcanzó una cifra de negocio de 39,8 millones de euros, frente a los 37,4 millones del mismo periodo de 2025, un 6,4% más. A ello se le suma una estructura financiera equilibrada, con una deuda bancaria de 69 millones de euros y una tesorería de 85 millones, unos indicadores que, según Iván Jiménez, garantizan capacidad para seguir ejecutando inversiones estratégicas sin comprometer los principios de autonomía financiera y de gestión que caracterizan al organismo.
Las prioridades inversoras se centran en ámbitos como la transición energética, la mejora de las infraestructuras portuarias, la intermodalidad ferroviaria, la digitalización, la innovación y la integración puerto-ciudad. Para impulsar estas actuaciones, la APB dispone de un préstamo verde de hasta 80 millones de euros concedido por el Banco Europeo de Inversiones, cuya disposición se realiza de forma progresiva según avanzan los proyectos. Además, ha captado 34 millones de programas competitivos de la Comisión Europea para el proyecto BilbOPS, la electrificación de los muelles, la descarbonización y el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas.
La estrategia económica se completa con una política de incentivos dirigida a reforzar la competitividad de las empresas usuarias. Entre ellas destacan las bonificaciones de hasta el 50% en la tasa al buque para embarcaciones que emplean combustibles alternativos o tecnologías de bajas emisiones, favoreciendo así un transporte marítimo más sostenible.