En ese sentido, por los muelles de la dársena motrileña se movieron en esas semanas alcohol, para la fabricación de los hidrogeles desinfectantes distribuidos por España, y combustible, garantizando el funcionamiento del sector logístico y del transporte”.
Desde Motril se han abastecido las estaciones de servicio de Andalucía Oriental y parte de Castilla La Mancha.
La cercanía del centro de producción de Lecta (antigua celulosa) ha favorecido la entrada a través del Puerto de Motril de la materia prima necesaria para la fabricación de papel, ante el fuerte aumento de demanda en el mercado, mientras que para el sector agrícola, que se ha tornado un elemento fundamental en esta crisis para abastecer de productos alimentarios a la población, “la dársena motrileña ha contribuido al mantenimiento de su industria auxiliar e imprescindible en el proceso de cultivo”, según García Fuentes.