Según datos de la Organización Marítima Internacional (IMO), alrededor del 9 % del combustible consumido por los barcos está relacionado con el efecto de las incrustaciones marinas. Además, este incremento del consumo energético puede generar entre 80 y 90 millones de toneladas de CO2 al año.
VALENCIA. Endfouling, un proyecto valenciano en el que participa el Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, junto a BiotechVana, Fundación Valenciaport y Seroil Valencia, busca transformar residuos orgánicos generados en el entorno portuario en nuevas soluciones sostenibles capaces de proteger las embarcaciones y mejorar la eficiencia del transporte marítimo.
Endofuling está investigando cómo aprovechar residuos orgánicos procedentes de la actividad portuaria para obtener nuevos aditivos de origen biológico que ayuden a evitar la formación de estas incrustaciones en embarcaciones y otras estructuras marinas.
El proyecto se enmarca dentro de los principios de la economía circular, ya que plantea convertir residuos que habitualmente terminan desechados en nuevos materiales con valor añadido para el sector marítimo.
Además de mejorar la gestión de estos residuos, la iniciativa busca reducir el impacto ambiental asociado tanto a la actividad portuaria como al mantenimiento de las embarcaciones.
Alternativas de origen biológico
Actualmente, existen diferentes soluciones para combatir el biofouling, aunque muchas de ellas presentan limitaciones o recurren a componentes químicos.
Endfouling apuesta por el desarrollo de alternativas de origen biológico que puedan integrarse en materiales utilizados en embarcaciones para ofrecer una protección más duradera y sostenible.
Para ello, el proyecto trabaja en el desarrollo de soluciones basadas en enzimas y microorganismos capaces de dificultar la aparición de las incrustaciones marinas desde sus primeras fases. Además, se utilizan herramientas de inteligencia artificial y bioinformática para optimizar el comportamiento y la eficacia de estos compuestos.
Otra de las líneas de trabajo es el desarrollo de sistemas de protección que permiten incorporar estos aditivos biológicos en materiales plásticos destinados al sector marítimo sin perder su actividad. En este ámbito, AIMPLAS aporta su experiencia en materiales y procesos de fabricación avanzados.
El proyecto incluye también el diseño de prototipos y pruebas en condiciones reales para evaluar el comportamiento de las soluciones desarrolladas en embarcaciones y estructuras marinas.
Endfouling pretende contribuir a un transporte marítimo más eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Reducir la aparición de biofouling en las embarcaciones no solo puede disminuir el consumo de combustible y las emisiones contaminantes, sino también mejorar el mantenimiento y la vida útil de las estructuras marinas.