Según explicó el presidente de la compañía, Adolfo Utor, en un reciente almuerzo con los medios de comunicación, la caída del precio del combustible ha posibilitado que los resultados hayan sido especialmente buenos.De hecho, según el naviero, la deuda de la compañía en la actualidad es de 120 millones de euros, una cifra que a tenor de la valía de los activos con los que cuenta va a permitir que pueda endeudarse nuevamente con inversiones a corto y medio plazo.En este sentido, Adolfo Utor no oculta que los planes de la compañía a nivel internacional pasan por su expansión en el Caribe, además de una hipotética conexión con los Estados Unidos tras el restablecimiento de las relaciones comerciales con Cuba.En este sentido, la compañía pretende exportar a Cuba su modelo de negocio consolidado en España, y que se basa en el tráfico combinado de pasaje, vehículos y carga rodada.Para ello Baleària proyecta invertir cerca de 35 millones de euros en la construcción en La Habana de una terminal de ferries que también admitiría cruceros.El presidente de Baleària, defensor a ultranza del modelo de transporte del ferri, asegura que la conexión con este tipo de transporte contribuirá decisivamente en el desarrollo económico y social de Cuba, atendiendo a criterios de sostenibilidad e innovación. "No existen los ferris porque hay desarrollo; hay desarrollo porque existen los ferris", ha asegurado en numerosas ocasiones Utor.Desde la nueva terminal se posibilitarían, además, conexiones marítimas regulares desde Cuba con el resto del Caribe.A día de hoy el proyecto ya ha sido presentado a las autoridades cubanas, pero no ha podido ser concretado todavía debido a la complejidad normativa del país caribeño.
EspañaRespecto a España, el presidente de Baleària asegura que de cara al futuro los puertos debería asumir su condición pública y lamenta que siempre se beneficie con las reducción de tasas a los tráficos que no son cautivos, en detrimento del tráfico con las islas.Los proyectos de Baleària en nuestro país pasan por seguir reforzando sus líneas y estudiar nuevas conexiones con el norte de África, más allá de Marruecos. En este sentido cobraría fuerza la posibilidad de establecer una conexión entre el Puerto de Valencia y Mostaganem (Argelia) para que la compañía siga incrementando su cobertura.
Nuevos buquesLa compañía Baleària firmará en los próximos días el encargo para la construcción de un nuevo buque, con opción para una segunda unidad. Esta acción supondrá una inversión de 350 millones de euros.El contrato, que a priori iba a cerrarse con los astilleros de La Naval de Bilbao, está pendiente de un acuerdo definitivo y la compañía maneja una segunda oferta de un astillero italiano por si no cuajara la primera opción.Las inversiones de la naviera contemplan una partida muy relevante para I+D+i y que en los últimos meses se ha cristalizado en la producción de nuevos motores mixtos de GNL que en puerto minimizan las emisiones de CO2. También está previsto que la tecnología se use en un futuro para la propulsión de los ferris.