Aunque a la hora de comenzar la reunión existía ya un acuerdo en torno a la revisión salarial (cuestión que durante meses bloqueó el acuerdo) sobre el tapete todavía había discrepancias en torno a cuestiones que podrían parecer menores, como los días de libre disposición.El acuerdo pone fin a meses de tensión entre empresas y trabajadores (que vivió su momento álgido antes de verano con tres jornadas de huelga que paralizó el recinto portuario) y sienta las bases de un largo periodo de estabilidad garantizado, como mínimo, hasta diciembre de 2016.