La compañía está valorando esta acción "a la vista de las necesidades logísticas que impone el plan de comercialización del gas natural licuado, en especial el proveniente de Sabine Pass", en Louisiana (Estados Unidos).
El metanero de tercera generación, que se alquilaría por un período de 20 años, sería un barco de 176.000 toneladas, similar a los recientemente contratados por Gas Natural Fenosa, "quien decidirá el armador con el que desarrollará este proyecto; éste a su vez - y en su caso y momento- contratará la construcción del correspondiente barco con el astillero seleccionado", añaden.
Dado el interés manifestado por Navantia, Gas Natural Fenosa "instruirá al armador seleccionado para que contacte con este astillero de forma que se intente que, en un plazo razonable, Navantia pueda presentar una oferta completa, competitiva y firme para construir este nuevo buque", concluyen desde la compañía gasista.