Muy posiblemente, esta tregua va a ser importante para que el ambiente social recupere el pulso y se enfríe, aunque sea temporalmente, después de importantes diferencias entre las partes.Tal y como adelantó Diario del Puerto en una pasada edición, las empresas estibadoras a través de SEVASA presentaron a los trabajadores un plan de viabilidad, "necesario para garantizar el futuro".En este plan se incluyeron determinadas medidas encaminadas a hacer del recinto valenciano una opción flexible y eficiente en un mercado cada vez más competitivo y que amenaza con alejar al Puerto de Valencia de los calendarios de escala de las grandes rutas interoceánicas. Esas medidas, según los trabajadores, pasaban por "reducciones del pago por jornal y de las pagas extra, eliminación del doble por complemento, modificación de la duración de la jornada laboral o reducción del número de trabajadores de cada mano, entre otros asuntos".La propuesta fue recibida de forma desigual por parte de la Mesa Negociadora. Así, mientras que CGT y UGT abandonaron la negociación, los representantes del sindicato mayoritario Coordinadora recogieron el guante y se comprometieron a elaborar un documento propio con diferentes acciones con las que "hacer también que el Puerto sea más competitivo y eficiente, pero no a costa de tocar los salarios de los trabajadores".Esta última propuesta es la que ayer por la mañana fue elevada a los representantes empresariales y la que, en último término, no ha terminado de convencer.Así las cosas, y teniendo en cuenta que la deriva del IV Acuerdo Marco podría cambiar radicalmente el escenario, las partes han decidido no seguir avanzando en la negociación propia del Puerto de Valencia hasta que el panorama a nivel nacional no se haya clarificado lo suficiente.