Finalmente, y debido esencialmente a la brusca caída del tráfico de automóviles nuevos generada por la crisis económica, la empresa ha decidido solicitar el concurso con el fin de encontrar una última solución de viabilidad a la empresa.Antes de llegar al concurso, la concesionaria habría solicitado, sin éxito, un aplazamiento de los pagos establecidos en el pliego concesional, así como la modificación de la política de tasas como posibles soluciones a su situación.