Esta previsión se hizo contando con el cierre de la Central Térmica de Iberdrola y con la estabilización del conjunto de los restantes tráficos. Para los siguientes ejercicios, el Plan de Empresa de la Autoridad Portuaria de Pasaia que preside Ricardo Peña, contempla el retorno a los 3 millones de toneladas en 2014 de la mano de la recuperación de los sectores tradicionales (siderúrgico y automoción) y la captación de nuevos tráficos, principalmente mediante la potenciación de las líneas regulares existentes (mercancía rodada y convencional) y el establecimiento de nuevas líneas, donde el mayor protagonismo corresponde a los contenedores. Premiosamente, la AP de Pasaia trabaja actualmente en el proyecto de creación de una pequeña terminal de contenedores que se ubicaría en los terrenos liberados por la central térmica de Iberdrola.Siderurgia y automociónLa Autoridad Portuaria de Pasaia comunicó ayer a las estadísticas del mes de agosto de 2013, que recoge un incremento del 10,7% con respecto a agosto de 2012, que fue un mes de actividad especialmente baja. Con este dato, en el acumulado anual la reducción con respecto a 2012 pasa a ser del 17,6%, frente al 20,1% del acumulado de julio. Por otra parte, si se excluye el carbón de la central térmica de Iberdrola el descenso pasa a ser solo del 5% en el acumulado del presente ejercicio.Por mercancías, aparte de la reducción del 86% en el tráfico de carbón por el cierre de la central térmica, el sector siderúrgico presenta un descenso en torno al 9% (9,13% los productos siderúrgicos y 8,59% la chatarra), los automóviles prácticamente se estabilizan con un descenso del 1,56%, el papel y la pasta de madera descienden un 14,72% y los abonos descienden un 9,46%. Los incrementos se encuentran en mercancías con menor repercusión en términos absolutos, como los materiales de construcción (25,18%), maderas (132,75%) y arcillas (8,41%). Los resultados de agosto son coherentes con las previsiones realizadas por la Autoridad Portuaria de Pasaia para el ejercicio 2013, que se espera cerrar en torno a los 2,7 millones de toneladas frente a los 3 millones de toneladas de 2012.