Faltan cinco meses para cerrar el año y desde PortCastelló no quieren echar las campanas al vuelo (hay que consolidar los tráficos y confirmar que los destinos inestables como Egipto o Siria no afecten a la dársena), pero, y ese pero es positivo, todo parece indicar que se cumplirán las expectativas generadas a principios de año.Tras un primer semestre bueno con crecimientos del 20%, ha llegado el mes de julio y ha sido superior. Para empezar, el tráfico total acumulado de los primeros siete meses del año ha crecido un 22,19% en comparación al mismo periodo de 2012. Se han movido 8.173.387 toneladas, o lo que es lo mismo un millón y medio más de toneladas que el pasado año.En contenedores, otro de los tráficos de referencia del sector portuario, lejos está quedando la marca alcanzada no hace tanto de superar los 100.000 contenedores en un año tras el hito del 2007. Hasta julio se han movido 112.000 contenedores (+22,48%) con lo que si el tráfico sigue a este ritmo se podría hablar de rondar los 200.000 a cierre de año -apuntar que en 2012 se movieron 160.934 contenedores-.En este punto, se debe hablar también de que los buenos resultados alcanzados por PortCastelló fueron reconocidos hace unos días por Puertos de Estado que destacó que, "en este contexto tan competitivo, está despuntando por su progresión en los últimos años". Además, recordaron desde Fomento, "se encuentra entre los 200 puertos más importantes del mundo en movimiento de contenedores".
Graneles líquidos, tráfico que más crecePor otro lado, hay que destacar que el tráfico que más ha aumentado sus registros hasta julio ha sido el de los graneles líquidos. Con 4.655.000 toneladas el crecimiento ha sido del 28,46% en relación a los siete primeros meses de 2012. Mientras, los graneles sólidos suman 1.775.000 toneladas (+8,43%) hasta julio y la mercancía general 1.723.000 toneladas (+22,65%).Así las cosas, parece que las gestiones comerciales desarrolladas, tanto desde la propia autoridad portuaria como por su comunidad logística, están comenzando a dar sus frutos favorecidas por el crecimiento en la exportación de productos como el azulejo, fritas y esmaltes (en caída en el consumo interno) o los movimientos en los productos petrolíferos o las materias primas para los sectores tradicionalmente castellonenses (como el feldespato para la cerámica).