La segunda concentración tuvo lugar ayer, como estaba previsto, entre las 11 y las 12 horas, y se desarrolló sin incidentes. Según explica el sindicato, "se mantiene la tensión tanto con la empresa como con la gestión de la Autoridad Portuaria a la espera de que ésta dé una respuesta satisfactoria a los planteamientos de la plantilla que no está dispuesta a seguir sufriendo unos recortes que no hacen sino precarizar el empleo y empobrecer a las familias". Al final del acto se convocó a la nueva concentración que tendrá lugar el próximo viernes, 23 de agosto a la misma hora ante la puerta de la Autoridad Portuaria.