Día grande el próximo 14 de junio para la familia Maersk y para el transporte marítimo mundial con el acto de celebración en los astilleros de DSME en Okpo, Corea del Sur, de la ceremonia de bautismo del primer Triple-E, buques con capacidad para 18.000 TEUs que desde ya pasan a convertirse formalmente en los mayores buques portacontenedores del mundo.La ceremonia de bautismo se produce catorce días antes de la fecha fijada por Maersk como de entrega oficial del buque, prevista para el 28 de este mes.Tal y como ya anunció en su momento Diario del Puerto, el primer buque de la familia Triple-E de Maersk llevará el nombre de “Mærsk Mc-Kinney Møller”.De esta manera se honra la memoria del hombre que transformó a Maersk en la compañía naviera más importante del mundo, Mærsk Mc-Kinney Møller, fallecido en abril del año pasado a los 99 años de edad y hasta esa fecha el propietario del grupo empresarial fundado por su padre, Arnold Peter Moller.
Cuestión de nombres
La ceremonia de bautismo de buques en Maersk es una liturgia que se inició en el año 1906 con la incorporación a la compañía del segundo buque. El primero, en 1904, fue el “Svendborg”, un pequeño buque tramp que recibió el nombre de la ciudad natal de la familia. El segundo buque fue el “Peter Maersk”, que lleva el nombre del fundador, Arnold Peter Moller, que desde ese momento impuso como norma que todos los barcos llevarían la denominación Maersk acompañada de nombres relacionados con la familia. A lo largo de la historia ha habido excepciones, como la de las denominaciones para honrar a la familia real danesa.