Así lo aseguró el pasado jueves Ángel Montesinos, presidente de la Asociación de Consignatarios de Buques de Barcelona, durante su intervención en la celebración del Día del Agente Consignatario, acto en el que se reunió a un nutrido grupo de profesionales del sector logístico y en el que se rindió homenaje a aquellos consignatarios que pueden ser considerados los padres de la profesión tal y como se la conoce en la actualidad.Montesinos destacó el peso de los consignatarios en el Puerto de Barcelona, donde hay 67 empresas registradas como tal desarrollando su actividad, dando empleo a más de 1.600 personas, representando a 104 navieras y gestionando más de 300 servicios marítimos regulares.Teniendo en cuenta este peso, el presidente de la Asociación de Consignatarios de Buques de Barcelona ofreció a toda la comunidad portuaria su colaboración para "hacer proyectos juntos, diseñar nuevas rutas y traer a nuevos armadores, además de fidelizar a los que ya tenemos".La importancia de la figura del consignatario en la cadena logística también fue reconocida por Javier Valencia, capitán marítimo de Barcelona, y por Juan Durán, administrador de la Aduana de la capital catalana. Igual que lo fue por el presidente del Puerto de Barcelona, Sixte Cambra, quien subrayó que toda la comunidad portuaria comparte el mismo objetivo, que no es otro que "incrementar los tráficos a través de la potenciación tanto del foreland como del hinterland para alcanzar mercados en los que hoy somos minoritarios".El secretario general de Territorio y Movilidad de la Generalitat de Catalunya, Ricard Font, agradeció al colectivo su esfuerzo en pro de la recuperación económica y en el intento de lograr "hacer un país más grande, una comunidad más potente y una economía más robusta".