Financiado por la Unión Europea a través del programa Trans European Transport Network (TEN-T), en Greencranes participan, junto a la Fundación Valenciaport: la Autoridad Portuaria de Valencia, Noatum Container Terminal Valencia, Konecranes Spain, ABB Spain, el Puerto de Koper (Eslovenia) y el Ministerio Italiano de Infraestructuras y Transporte (actúan como entidades implementadoras la Autoridad Portuaria de Livorno, RINA S.p.A, Global Service S.r.l. y la Escuela Superior Sant'Anna - Laboratorio de Robótica Perceptual).Eva Pérez, directora del Área de Economía del Transporte, y José Andrés Giménez, jefe de Proyectos I+D+i, Logística e Intermodalidad y responsable técnico del proyecto Greencranes de la Fundación Valenciaport, fueron los encargados de presentar ayer ante los medios las principales conclusiones obtenidas tras completarse la primera fase del proyecto europeo. "Lo primero que hay que destacar es que este es un proyecto basado en la innovación que contempla la ejecución de tres pruebas pilotos para demostrar la viabilidad de las alternativas eco-eficientes", comentó Eva Pérez, "la Comisión Europea quiere ver que la tecnología se puede implantar y que hay resultados tangibles a finales de 2013"."Trabajamos en un proyecto en el que el 90% de las soluciones están maduras tecnológicamente en otros sectores industriales y lo que se busca en su traslación al mercado portuario", afirmó Giménez. "Los productos desarrollados se han probado en un laboratorio, ahora Greencranes permitirá que estén en funcionamiento en un entorno real", insistieron los técnicos, "es la primera vez que se hace algo así en Europa".Sobre las pruebas piloto, destacar que en el Puerto de Valencia se realizarán dos. En primer lugar, se comprobará la viabilidad de emplear cabezas tractoras propulsadas por Gas Natural Licuado (GNL) gracias a un prototipo del que se evaluará su funcionamiento, consumo, rendimiento, mantenimiento, etc. Y, en segundo lugar, tras observar que la flota de RTG's de la terminal está sobredimensionada en relación a las necesidades a las que atiende, se cambiará el motor de un RTG por otro más pequeño para conocer su rendimiento.En Livorno, la prueba piloto se llevará a cabo sobre una reach stacker propulsada por GNL y en Kóper se generará un sistema que permita conocer el consumo energético de la terminal en tiempo real.
Cuánta energía se empleaLa intención de la primera fase del proyecto fue conocer el escenario en el que implementar las herramientas desarrolladas en Greencranes. Por eso, el primer objetivo fue cuantificar la energía que se consumía y cuáles eran los principales centros de consumo en las terminales de contenedores participantes (Noatum Container Terminal Valencia, Dársena Toscana y Terminal de Contenedores del Puerto de Koper). Así se pudo saber que las grúas de muelle y los contenedores reefer consumen el 80% de la electricidad en una terminal. En concreto, en el caso valenciano, el consumo se reparte: 43% contenedores reefer, 37% grúas de muelle; y 20% oficinas (5%) y alumbrado (15%). "Hay que insistir en que el consumo siempre depende de la actividad de la terminal. Si las máquinas están paradas no consumen", recordó Giménez. En el caso de Livorno el consumo eléctrico se divide: 50% reefer, 26% grúas de muelle; 10% oficina y 13% alumbrado. Y en Kóper: 43% grúas, 26% reefer, 21% alumbrado y 3% oficina.Otro de los datos obtenidos en esta primera fase fue el consumo de combustibles fósiles que en Valencia supone 6,1 millones de litros por año; en Livorno un millón de litros por año y en Kóper, 1,5 millones de litros por año. Según las características de las terminales, el mayor consumo lo realizan en Valencia los RTG's (60%), en Livorno las reach stacker (41%) y en Kóper, los RTG's.
Mapa de EnergíaAsimismo, se ha generado un "Mapa de Energía" que facilita detectar en qué zona del patio de contenedores se consume más energía. Este mapa se ha hecho en las instalaciones de Noatum CTV porque era la terminal que tenía el sistema TOS (sistema de control automatizado) más avanzado. "Esta información es muy importante para el desarrollo de la segunda fase de Greencranes que ha estudiado las diferentes alternativas eco-eficientes para reducir las emisiones en los principales centros de consumo", apuntó el responsable técnico del proyecto. Las herramientas que se aporten a la industria portuaria deberán ser viables tanto ambientalmente como financieramente y técnicamente.Los resultados de esta segunda fase se conocerán durante la conferencia intermedia del proyecto Greencranes que se celebrará en Valencia los próximos días 29 y 30 de mayo en el marco de las VI Jornadas de Innovación en el Clúster Portuario.