Madrid. De la mano de Miguel Juan Sánchez Núñez, director de Programas del MITMA, Delegación en Bruselas; y de Manuel Arana Burgos, director de Planificación y Desarrollo de OPPE, los socios de ASECOB conocieron los datos actuales de impacto del ETS y la necesidad que tiene España ahora mismo de acelerar en el desarrollo de datos y argumentos de cara a su revisión prevista en 2026.
Tal y como señaló Sánchez Núñez, cuando la Comisión haga su propuesta de revisión el año que viene, solo se podrán hacer en esos momentos retoques mínimos. Parar lograr cambios importantes y que los argumentos de España sean tenidos en cuenta es necesario trabajar ya mismo, desde “ahora” para no caer en errores pasados.
A este respecto, Manuel Arana recordó ayer cómo en 2021 la soledad de España en la defensa de sus postulados “no nos favoreció”, como tampoco el hecho de que “el sector privado no nos apoyó” y solo se movieran las navieras “cuando ya estaba todo el pescado vendido”.
Por eso ahora España debe hacer acopio de argumentos, recabar información y gestionar las numerosas demandas que se pueden plantear.
Con respecto a los datos, Manuel Arana alertó de la dificultad de tener conclusiones fiables y hacer diagnósticos dada la distorsión que han generado los desvíos en el canal de Suez y la reorganización de las alianzas marítimas.
A este respecto, Arana recordó la apuesta de España por ser predictivo en los análisis, pues el planteamiento de valoración a posteriori que defiende la Comisión “nos lleva a hacer diagnósticos forenses” y eso ya no sirve de nada.