Un análisis de la consultora Sea-Intelligence revela que la alianza Gemini cede terreno en capacidad en las principales rutas marítimas, en un contexto de creciente concentración del mercado y mayor competencia entre grandes operadores del transporte internacional de mercancías.
BILBAO. El nuevo informe de Sea-Intelligence confirma un cambio de tendencia en el reparto de capacidad en el transporte marítimo de contenedores, con la alianza Gemini, formada por Maersk y Hapag-Lloyd, perdiendo cuota de mercado frente al avance de sus competidores en los principales tráficos Este-Oeste.
El estudio, centrado en la evolución de la capacidad desplegada como indicador clave del posicionamiento de mercado, refleja que Gemini no logra mantener el nivel de participación previsto tras la reconfiguración de alianzas, situándose por debajo de las expectativas iniciales. Esta pérdida relativa de peso se produce en un momento de reajuste estructural del sector, con nuevas configuraciones operativas y estrategias de despliegue de flota.
Crecimiento de competidores
Sea-Intelligence destaca que la disminución de la cuota de Gemini no implica necesariamente una reducción absoluta de capacidad, sino una menor participación relativa frente a otros grandes consorcios. En este sentido, el crecimiento de competidores como Ocean Alliance y MSC está absorbiendo una mayor proporción de la capacidad total en las rutas globales más relevantes.
El informe pone el foco en los corredores Asia–Europa y Transpacífico, donde se concentra la mayor parte del tráfico mundial de contenedores y donde las decisiones estratégicas de despliegue de buques tienen un impacto directo en el equilibrio competitivo. En estos tráficos, Gemini muestra una presencia relevante, pero insuficiente para sostener su cuota frente al empuje de sus rivales
Mayor concentración
Asimismo, el análisis subraya que el mercado evoluciona hacia una mayor concentración, con diferencias cada vez más marcadas entre las grandes alianzas. Ocean Alliance consolida su liderazgo en capacidad, mientras que el resto de operadores compiten en un espacio más estrecho, lo que incrementa la presión sobre la eficiencia operativa y la optimización de redes.
Sea-Intelligence afirma que el mercado evoluciona hacia una mayor concentración, con diferencias cada vez más marcadas entre las grandes alianzas
En este contexto, la evolución de Gemini se interpreta como un indicador de la complejidad del nuevo escenario competitivo, en el que la planificación de capacidad, la fiabilidad de los servicios y la flexibilidad operativa se convierten en factores decisivos. La capacidad de ajustar la oferta a la demanda y de responder a las disrupciones del mercado será clave para determinar el posicionamiento futuro de las alianzas.
Sea-Intelligence concluye que el actual reparto de capacidad no es estático y podría seguir evolucionando en los próximos meses, en función de las decisiones estratégicas de las navieras y de la evolución de la demanda global, en un entorno marcado por la volatilidad y la reconfiguración continua del transporte marítimo de mercancías.