Uno de los principales factores de que los tráficos portuarios no cojan vuelo en España son los graneles sólidos.
Sin ir más lejos, en 2025 el sistema portuario movió un total de 81,87 millones de toneladas de graneles sólidos, lo que representa un descenso del 3,4% con respecto a 2024.
Además, esta cifra es la menor registrada por el sistema portuario desde el año 2020, cuando en plena pandemia el tráfico se situó en los 77,07 millones de toneladas.
La pérdida de gran parte de los tráficos de carbón en estos años por la reconversión energética en España explica que los 102,36 millones de toneladas de 2018 sean ahora mismo un nivel difícilmente alcanzable.
No obstante, merece la pena reseñar que en 2022 se llegaron a mover 93,98 millones de toneladas, si bien desde entonces el retroceso es paulatino e imparable hasta los 81,8 millones de 2025 ya citados.
El año pasado, el tráfico de graneles sólidos en el sistema portuario estuvo encabezado por Gijón con 12,56 millones de toneladas y un crecimiento del 4%, seguido por Tarragona con 8,48 millones de toneladas y un descenso del 8% y Castellón con 8,16 millones de toneladas y un crecimiento del 6,3%.
Numerosos puertos experimentaron retrocesos de doble dígito como A Coruña, Alicante, Baleares, Barcelona, Cartagena, Málaga, Marín o Valencia.