HAMBURGO. En virtud del nuevo acuerdo, DSV ha contratado un total de 18.000 toneladas de reducción de emisiones de CO₂e bajo el enfoque “well-to-wake” (WTW), que contabiliza las emisiones desde la producción del combustible hasta su consumo final, según ha indicado Hapag-Lloyd.
El periodo contratado comenzará en 2026, cuando las reducciones se generarán mediante biocombustibles de segunda generación producidos a partir de residuos y materias primas residuales, impulsando avances tangibles y verificables hacia el transporte marítimo con emisiones netas cero.
Además de los biocombustibles de segunda generación, el acuerdo contempla la inclusión de otras fuentes de combustibles sostenibles, lo que lo convierte en el primero de su tipo. Con este paso, Hapag-Lloyd y DSV envían una señal firme al mercado y refuerzan su compromiso compartido de acelerar soluciones de descarbonización escalables y preparadas para el futuro en el transporte marítimo.
“Estamos muy satisfechos de seguir fortaleciendo nuestra colaboración con DSV a través de este acuerdo”, afirmó Danny Smolders, director general de Ventas Globales de Hapag-Lloyd.
“Ambas compañías comparten la ambición de acelerar la descarbonización de las cadenas de suministro globales. Trabajando estrechamente podemos convertir esta ambición en acciones concretas. Este acuerdo demuestra cómo navieras y transitarios pueden impulsar conjuntamente avances significativos y ampliar soluciones de transporte marítimo con menores emisiones”, añadió.
Por su parte, Michael Hollstein, responsable de Producto Marítimo en DSV, señaló: “Este acuerdo es un paso importante en nuestros esfuerzos conjuntos para descarbonizar el transporte marítimo global en un momento crucial para la transición verde. Los combustibles marinos sostenibles constituyen una solución tangible y escalable para reducir las emisiones de CO₂ y, mediante una estrecha colaboración con Hapag-Lloyd, estamos permitiendo a nuestros clientes descarbonizar sus cadenas de suministro”.