VALENCIA. En concreto, K Line quiere introducir estos buques de motor dual en el mercado europeo para potenciar su apuesta por el transporte marítimo de corta distancia, adaptándose a las restricciones que algunos puertos europeos implementan para este tipo de buques.
Las cuatro nuevas unidades están equipadas con rampas de popa que cuentan con una capacidad de carga de 60 toneladas, lo que va a permitir el manejo de carga pesada y de gran tamaño, e incrementa su flexibilidad para transportar una amplia variedad de carga, además de automóviles.
Al tener motor dual y poder funcionar con GNL, la naviera espera una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de entre un 25 y un 30%, y de casi un 100% para las emisiones de óxidos de azufre (SOx). En el proceso de construcción de estos buques la naviera deja la puerta abierta para la utilización de biodiésel y bio-GNL además de GNL.
Los nuevos buques contará con una eslora de 129,95 metros, una manga de 20,5 metros y una capacidad de 1.380 vehículos.
K Line se ha fijado el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas de GEI en el año 2050. En ese sentido, el encargo para la construcción de estos cuatro nuevos buques se enmarca en esta estrategia.