Palma. La fase de licitación del proyecto ya está en marcha y de este proceso se seleccionarán cinco candidatos que elaborarán un anteproyecto técnico y económico con la previsión de tener el anteproyecto definitivo antes del verano de 2026. La transformación afectará a una superficie de 400.000 metros cuadrados y cuenta con un presupuesto inicial estimado de 220 millones de euros.
Desde la AP de Baleares señalan que “el proyecto cambiará la fisonomía y la función del puerto, posicionándolo como un motor clave para el desarrollo económico, social y medioambiental de la isla”. Uno de los principales objetivos con esta transformación del recinto es la diversificación del tráfico de mercancías y pasajeros para optimizar el tráfico portuario y asegurar su correcta sincronización con la cadena logística. Así, la actividad de ferris se concentrará principalmente en el dique del Oeste, el muelle de Poniente y los muelles Comerciales.