El Green & Digital Corridor entre los puertos de Barcelona y Shanghái avanza para convertirse en una realidad. Tras un año de trabajos para definir los detalles del proyecto, los responsables de ambos puertos han implicado a los operadores logísticos del sector del automóvil para establecer una cadena logística libre de emisiones para el transporte de vehículos.
BARCELONA. El trabajo conjunto entre las administraciones y las empresas privadas implicadas en la cadena logística, desde las fábricas hasta la distribución a los concesionarios, es clave para implementar las medidas necesarias para reducir las emisiones de toda la cadena logística, especialmente la marítima. Esto incluye desde la instalación de sistemas Onshore Power Supply (OPS) en las terminales para que los car carriers puedan apagar sus motores mientras están en el puerto hasta el suministro de combustibles marítimos verdes, pasando por la implementación de soluciones de cero emisiones para equipos portuarios y servicios logísticos.
Sin embargo, la voluntad no se limita a la logística de los vehículos, pues también contempla el impulso del vehículo eléctrico. En este sentido, una de las empresas implicadas, el fabricante de automóviles Chery, prevé incrementar el volumen de vehículos eléctricos que llegan a Barcelona y se desarrollarán las infraestructuras de conexión en las propias terminales, integrando la carga eléctrica con la gestión de inventarios.
Cooperación estratégica
Este paso adelante se produce en el marco de la visita del presidente del Shanghai International Port Group (SIPG), Song Xiaodong, al Port de Barcelona, en la que también han participado responsables de ACCIÓ en representación de la Generalitat de Catalunya. La visita es la última de una serie de encuentros que los últimos años han impulsado la relación estratégica entre los dos puertos, plasmada en acuerdos como el del Green & Digital Corridor o el que establece la relación de “puertos hermanos”, firmado el pasado mes de junio.
La alianza estratégica con el Puerto de Shanghái, el puerto de contenedores más grande del mundo y pionero en el desarrollo de la automatización, consolida al Puerto de Barcelona como hub logístico euromediterráneo y refuerza los vínculos con uno de los principales puertos y centros económicos del mundo, al tiempo que permite avanzar en la descarbonización del comercio internacional.
“Hoy estamos más cerca de hacer realidad el Green & Digital Corridor entre los puertos de Barcelona y Shanghái, incorporando a las empresas que hacen posible el transporte de vehículos a lo largo de toda la cadena logística”, ha asegurado el presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell. “La descarbonización del transporte marítimo requiere que puertos, terminales, navieras y cargadores avancemos conjuntamente, y este acuerdo nos permite dar este paso en una de las principales rutas entre China y Europa”, ha concluido.