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La AP de Ferrol-San Cibrao tuvo en 2022 un beneficio de 4,3 millones de euros

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao ha aprobado este viernes el cierre del ejercicio económico de 2022, en el que consiguió el segundo mejor resultado económico de su historia con un beneficio de 4,3 millones de euros.

FERROL. Las cuentas aprobadas reflejan que el ejercicio se ha cerrado con un volumen de negocio de 20,67 millones de euros frente a los 16,3 millones de 2021, lo que supone un incremento del 26,2%.

Hay que remontarse a 2012, con 21 millones de euros, para encontrar una cifra de negocio superior. De los casi 20,7 millones obtenidos, cerca de 19,4 millones corresponden a tasas portuarias y los 1,3 millones restantes a otros ingresos de negocio. Además, el organismo que preside Francisco Barea ha registrado un crecimiento absoluto, después de impuestos, de 4,3 millones de euros frente a los 2,6 del 2021.

Estos buenos resultados se producen en un momento marcado por la incertidumbre económica y energética, lo que revela que el trabajo realizado en la Autoridad Portuaria apostando por la diversificación de tráficos y la búsqueda de nuevas líneas de negocio, está dando resultados positivos. Esa apuesta ha permitido superar la pérdida de peso del carbón y la coyuntura que atraviesa Alcoa, la única concesionaria de A Mariña.

Empresa saludable

En otro orden de cosas, el consejo de administración ha dado el visto bueno a la adhesión de la Autoridad Portuaria a la Declaración de Luxemburgo, lo que supone reforzar el compromiso con la salud y el bienestar en el trabajo. Con este objetivo, el organismo portuario ya implementó a principios de año un departamento dedicado a implementar un modelo de bienestar en la organización y aspira al reconocimiento de empresa saludable.

Esta consideración supone reforzar el compromiso de la Autoridad Portuaria de tener en cuenta la salud en todas las políticas de la empresa, así como a gestionar la salud y el bienestar de los trabajadores desde un enfoque integral, tanto a nivel individual como colectivo, con la implicación activa de toda la organización. Se trata de impulsar el cambio hacia una cultura organizacional en la que se promuevan estilos de vida más saludables y se refuerce la apuesta por crear equipo.