Mourisca es una torre de 13 metros de altura con una marca lateral verde de estribor con un alcance de 5 millas. Se trata de un elemento de señalización marítima fundamental para garantizar la seguridad de la navegación en el interior de la Ría de Pontevedra. La actuación cubrirá la necesidad de un refuerzo estructural mediante el refuerzo de la cimentación y la envolvente de hormigón.
Esta torre baliza, que se encendió por primera vez el 11 de septiembre de 1923, ya fue reconstruida dos veces en el pasado debido a los daños ocasionados por temporales. Además, Mourisca fue, junto con la torre de Os Camoucos, una de las primeras instalaciones alimentadas con energía fotovoltaica, eliminando el equipo de alimentación de gas acetileno.
Actualmente, la Autoridad Portuaria también está acometiendo obras de rehabilitación de gran complejidad en la torre baliza de Camoucos, otra de las principales señales marítimas de la Ría.