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La Autoridad Portuaria ha cerrado 2025 con un tráfico superior a los 100 millones de toneladas por décimo año consecutivo

La APBA afronta 2026 con la mirada puesta en la presión del ETS y la inestabilidad global

  • Última actualización
    15 enero 2026 05:20

La plena entrada en vigor este año del sistema de comercio de emisiones de la Unión Europea (ETS) se ha convertido en el principal quebradero de cabeza para la competitividad del Puerto de Algeciras, especialmente en el tráfico de transbordo.

ALGECIRAS. Así lo dejó claro el presidente de la Autoridad Portuaria de Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, durante su comparecencia para hacer balance del año, mostrándose especialmente crítico con una normativa que, al aplicarse únicamente a los puertos europeos, genera una “clara distorsión en un mercado de alcance global y otorga una ventaja directa a enclaves competidores” situados fuera de la UE, como Tánger Med. “Este proyecto representaba un escenario global, y hemos advertido que la legislación europea generaba una distorsión en un mercado que es, por naturaleza, mundial”, señaló Landaluce durante el balance anual de la APBA.

Para la APBA, la solución no puede ser local ni unilateral. Landaluce defendió la necesidad de avanzar hacia una regulación homogénea a escala internacional que evite la fuga de rutas hacia puertos vecinos. “El multilateralismo es fundamental para gestionar este mercado. Vamos a insistir en la necesidad de incorporar nuevos puertos a la regulación, porque aunque las presiones de los grandes actores han sido muy fuertes, estamos convencidos de que la organización normativa debe ser global y debe partir de la OMI”, afirmó.

Este contexto de incertidumbre regulatoria ha marcado el balance de un ejercicio que, pese a todo, la Autoridad Portuaria de Bahía de Algeciras cierra consolidando los tráficos por encima de los 100 millones de toneladas por décimo año consecutivo. “El año 2025 ha sido el año de la consolidación”, subrayó Landaluce. Aunque el tráfico total ha retrocedido un 3%, hasta situarse en 100,5 millones de toneladas, el puerto ha logrado mantenerse por encima de una cifra considerada estratégica, desafiando la inestabilidad geopolítica y los cambios en los flujos comerciales internacionales.

Sube la import/export

En el ámbito del tráfico de contenedores, los datos reflejan un comportamiento desigual. Las importaciones y exportaciones han registrado un ligero crecimiento, mientras que el transbordo ha descendido levemente, dando como resultado un volumen total muy similar al del año anterior, con 4,7 millones de TEUs. En exportación, el aceite de oliva continúa siendo uno de los productos estrella, mientras que en importación destacan la piña y la banana, junto con un aumento progresivo de mercancías de mayor valor añadido, como los semiconductores.

También los tráficos del Estrecho han cerrado el año con cifras récord, al crecer un 4,2% en el tráfico import-export, consolidando el papel de Algeciras como nodo clave en las conexiones entre Europa y el norte de África.

Desde el punto de vista económico, la APBA cierra el ejercicio con unos resultados superiores a los 27 millones de euros, una vez descontados los 18 millones destinados a bonificaciones. “Es importante ser competitivos, por eso destinamos estos 18 millones a serlo”, explicó. El resultado final queda ligeramente por debajo de los cerca de 28 millones alcanzados en 2024.

2025, el año de la consolidación de proyectos

Más allá de los datos, el presidente de la APBA considera 2025 un año de consolidación por el impulso de proyectos estratégicos que comenzarán a materializarse a lo largo de 2026, muchos de ellos vinculados al Plan Hércules. “El proyecto Hércules transformará la fisonomía del puerto”, aseguró.

El plan entra ahora en su fase de máxima ejecución, con hitos que impactarán directamente en la operatividad del recinto portuario. Entre las actuaciones más inmediatas figura el inicio, en el primer trimestre de 2026, de las obras de la nueva lonja, junto a la demolición del antiguo tinglado, cuya nave quedará completamente despejada a mediados de este año. Estos trabajos servirán de antesala a la gran reforma del Muelle de Galera, que a principios de 2027 contará con dos nuevas rampas de carga estratégicas para agilizar el creciente tráfico de mercancía rodada con el norte de África.

Uno de los proyectos más relevantes es la ampliación del Puesto de Control Fronterizo (PCF), considerado junto a la Aduana como el corazón operativo del puerto. Tras su adjudicación por 7 millones de euros, las obras permitirán pasar de 12 a 30 puertas y se prolongarán hasta finales de 2027. Esta actuación irá acompañada de una reestructuración integral de los viales del recinto. “El PCF es el corazón del puerto”, insistió Landaluce, subrayando que no se trata de una reforma estética, sino de una transformación profunda destinada a optimizar los flujos de tráfico y eliminar cuellos de botella que comprometen la competitividad de Algeciras.