La instalación y mantenimiento de estos balizamientos corresponde a terceros, bien a la Generalitat Valenciana, bien a concesiones a clubes náuticos o empresas privadas que requieren ese tipo de avisos a la navegación. Todas las señales deben ajustarse a las Resoluciones aprobadas por Puertos del Estado, en su Comisión de Faros.
Los técnicos de ayuda a la navegación del Puerto de Alicante han inspeccionado 158 balizas, de las cuales 36 no presentaban conformidad respecto a lo marcado en las resoluciones.
Como problemas más usuales se encuentra el deterioro de la pintura de las señales, o variaciones en el ritmo o intensidad de las luces que aportan información y alertan de su presencia en la oscuridad de la noche.
La AP de Alicante dispone, además de las de inspección y control, de las competencias sancionadoras, aunque previo a la sanción, los titulares tienen un tiempo para subsanar las deficiencias detectadas.
Los técnicos de la Autoridad Portuaria continuarán velando por el cumplimiento de la normativa, una vez finalizada la campaña de inspecciones.