El mercado de contenedores concentra buena parte de los desequilibrios potenciales del sistema marítimo. Entre 2023 y 2025, la flota de portacontenedores creció un 17%, mientras que la demanda ajustada por distancia aumentó alrededor de un 20%. No obstante, Danish Ship Finance precisa que aproximadamente la mitad de ese crecimiento de la demanda se debió al aumento de las distancias medias, un factor que considera transitorio y llamado a normalizarse.
De cara a 2026, el informe proyecta un escenario más exigente: la oferta de capacidad crecería alrededor de un 5%, los volúmenes transportados un 3%, pero con distancias medias a la baja, lo que dejaría la demanda efectiva prácticamente estancada. Antes de considerar el desguace, Danish Ship Finance estima una caída cercana al 5% en la utilización de la flota.
Cartera de pedidos y calendario de entregas
El principal condicionante del segmento es el tamaño de la cartera de pedidos. A finales de 2025, la cartera de pedidos alcanzaba alrededor de 10,2 millones de TEUs, equivalente a un 31% de la flota existente. Este ratio supera en aproximadamente un 50% el máximo registrado antes de la crisis financiera de 2008. Danish Ship Finance alerta de que entre 2027 y 2028 podrían entregarse más de 6 millones de TEUs, con un ritmo anual de 2,8 a 3,5 millones de TEUs, una magnitud sin precedentes que exigirá un elevado crecimiento de la demanda o una disciplina operativa muy estricta para que pueda ser absorbida por el mercado.
Fletes, activos y capacidad
En términos de mercado, los fletes spot de contenedores se redujeron casi a la mitad a lo largo de 2025, tras los máximos alcanzados en años anteriores.
Clarksons Research añade que, en 2025, la flota creció un 6,7%, los volúmenes marítimos un 2,8%, y la caída de las distancias medias restó 0,5 puntos porcentuales, dejando la demanda ajustada por distancia en +2,3%.
El desguace sigue siendo marginal: en 2025 se retiraron únicamente 11 buques, con unos 6.000 TEUs, todos con más de 30 años, lo que refuerza la dependencia de herramientas como el slow steaming, el blank sailing y la gestión activa de servicios para sostener el equilibrio.