MADRID. Tras la investigación en segunda fase, la CNMC concluyó que la operación planteaba riesgos para la competencia en el mercado de Ceuta, tanto por efectos unilaterales, derivados de una menor presión competitiva, como por efectos coordinados, por una posible menor competencia entre DFDS y Baleària en las rutas del Estrecho.
Para resolver estos riesgos, DFDS propuso diferentes acciones como realizar un seguimiento semestral de precios (reportar los precios de las rutas afectadas operadas por DFDS, así como su evolución económica en la ruta Algeciras-Ceuta), mantener la calidad del servicio y experiencia al usuario, mantener las frecuencias operadas por Armas en la ruta Algeciras-Ceuta durante los períodos de alta demanda y otros compromisos adicionales como la inversión, la mejora de los buques adquiridos, la sostenibilidad ambiental o el refuerzo de la cultura empresarial en materia de defensa de la competencia.
Los compromisos tenían una duración de cinco años, salvo el mantenimiento de las frecuencias en la ruta Algeciras-Ceuta, previsto inicialmente por 12 meses y sujeto a una posterior reevaluación.
La CNMC consideró insuficientes los compromisos presentados por DFDS para resolver los problemas de competencia identificados, especialmente en la línea Algeciras-Ceuta y ahora condiciona la operación a la transmisión a un tercero de los elementos necesarios para mantener la operativa de Armas en la línea marítima Algeciras-Ceuta. Una medida que busca garantizar una presión competitiva suficiente y reducir el riesgo de efectos coordinados, tras identificarse al menos un potencial interesado.