El sistema portuario español se encuentra inmerso en un proceso de transformación digital que va más allá de la mera incorporación de nuevas tecnologías. Como explica a Diario del Puerto Publicaciones Pedro García Navarro, director de Explotación de Puertos del Estado, “el principal reto no es únicamente tecnológico, sino también organizativo y cultural. La digitalización está redefiniendo la forma en que operan los puertos y se relacionan los distintos actores de la comunidad portuaria, lo que exige revisar procesos, modelos de colaboración y formas de trabajo”.
Aunque ya existen iniciativas de referencia impulsadas por distintas autoridades portuarias, el siguiente paso consiste “en avanzar hacia un modelo más coordinado y sistémico que favorezca la interoperabilidad y la compartición de conocimiento, en la definición colaborativa e inclusiva de una hoja de ruta para todo el sistema portuario”, detalla García.
Por eso, Puertos del Estado está destinando más recursos a la transformación digital (reforzando la apuesta por la digitalización y la gestión avanzada de datos en todo el sistema portuario) y al desarrollo del modelo Smart Ports. Se ha apostado por soluciones como DUEPORT, para la gestión de escalas; INTEGRA2, para la gestión económico-portuaria; y SIMPLE, para ofrecer trazabilidad a toda la cadena logística. “Estas soluciones están en constante evolución y actualmente se están adaptando al Reglamento (UE) 2019/1239, que regula el nuevo Entorno Europeo de Ventanilla Única Marítima (EMSWe), además de dar respuesta a las necesidades que van surgiendo por parte de las Autoridades Portuarias y otros organismos participantes”, confirma el directivo de Puertos del Estado, “pero vamos un paso más allá y estamos trabajando en un Plan de Digitalización, a medio-largo plazo, con la intención de facilitar la transformación digital y acompañar en este proceso a todo el sistema portuario, coordinando e impulsando la colaboración entre todos los participantes, con el objetivo de lograr un sistema verdaderamente conectado e interoperable, unificado”.
Para García, “nos encontramos en un momento clave para acelerar esta evolución y aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías”.
Sí, pero no al mismo ritmo
Por su parte, ANESCO (Asociación Nacional Empresas Estibadoras y Centros Portuarios de Empleo) confirma la plena transformación, pero destaca un hándicap a resolver. “Estamos ante un ecosistema en evolución donde la digitalización, la automatización de procesos y la mejora en la trazabilidad de las mercancías se han convertido en imperativos estratégicos”, expone José Luis Romero, secretario general de ANESCO, “sin embargo, este avance no ocurre al mismo ritmo para todos: mientras existen compañías de gran envergadura que progresan a velocidad de vértigo, otras avanzan de manera más rezagada. Lograr el equilibrio en este desarrollo es clave para garantizar que nuestros puertos sigan siendo nodos preferentes para los operadores internacionales”.
De similar opinión es Lidia Muñoz, directora internacional de Puertos y Aeropuertos de Indra Group, que apunta: “Si bien todos los puertos poseen un Port Management System (PMS), la mayoría tiene una asignatura pendiente con la implementación de un Port Community System (PCS) que permita a todos los actores del puerto intercambiar información de forma automática y segura”. Además, recuerda Muñoz, “existen otras herramientas, como es el control de la trazabilidad física de mercancías y la verificación de la composición del tren en tiempo real a su paso por el puerto, que aún no se han implementado”.
Para Francisco Toledo, director de la Cátedra Smart Ports, España lidera el entorno mediterráneo en la adopción de plataformas digitales y la automatización de procesos, pero en grados diferentes: “Mientras que los grandes hubs como Algeciras, Valencia o Barcelona avanzan en la automatización o semiautomatización de terminales y uso de PCS propios, los puertos de menor tamaño están realizando un encomiable esfuerzo de adaptación, extendiendo la sensorización e invirtiendo en eficiencia energética. Por eso, uno de los grandes retos es la interoperabilidad total de todo el sistema porque es necesario ir más allá de adoptar tecnología por separado”.
Óscar Pernía, Co-founder y Chief Technology Officer de NextPort, por su parte, insiste en que el efecto generado por los esfuerzos tecnológicos o de innovación no han producido aún un impacto suficiente: “Se requieren mecanismos de contratación y de adopción que lleven a un nivel práctico para que los puertos españoles puedan aprovechar el potencial que trae la digitalización o tecnologías transformadoras como la IA”.
Cambios visibles
Preguntado por los cambios producidos en los puertos españoles en los últimos años, Romero confirma que, a lo largo de los últimos años, han sido testigos “de una adopción progresiva y palpable de sistemas innovadores en los muelles cuyo impacto en la operativa diaria es directo”. Y valora que “la progresiva implantación de aplicaciones basadas en inteligencia artificial y los nuevos sistemas operativos de gestión de terminales transformarán las tareas de estiba en tres vertientes clave: la optimización de operaciones; los sistemas de predicción y la gestión de riesgos y seguridad”.
En este sentido, el secretario general reitera que liderar con éxito esta transformación digital exige “que las empresas estibadoras cuenten con el apoyo estratégico de la Administración mediante ayudas directas e incentivos. No obstante, el verdadero impulso requiere ir más allá, promoviendo un entorno regulatorio y colaborativo que facilite activamente el cambio. Es aquí donde adquieren un valor fundamental los programas públicos de desarrollo, los cuales construyen el marco idóneo para democratizar la innovación y acelerar la transición tecnológica de todo el sector”.
Sobre las inversiones de las empresas asociadas a ANESCO, Romero indica que están ejecutando importantes inversiones enfocadas en la implantación de nuevos sistemas operativos avanzados que permitan una gestión integral de las terminales. Asimismo, “los recursos se dirigen prioritariamente a la digitalización de procesos, a la modernización de la maquinaria de muelle y al despliegue de modelos de IA orientados a la optimización y gestión predictiva de riesgos. Este esfuerzo inversor es especialmente visible en los proyectos de automatización y semiautomatización de terminales que está previsto que se lleven a cabo próximamente, hitos clave para la competitividad del sistema portuario”.
Para Lidia Muñoz, directiva de Indra Group, en los últimos tres años, los puertos en España han entendido que su sistema clásico de gestión y explotación es mucho más eficiente con inversiones en soluciones digitales operacionales y con sistemas híbridos. “Esto, sin duda, influye en su transformación en Smart Ports, con lo que eso conlleva en eficiencia, seguridad, garantías a usuarios, etc. Además, en los próximos años creemos que habrá un mayor impulso de la digitalización con motivo de la Estrategia de Puertos que recientemente ha publicado la comisión europea, en el que se define un rol relevante de los puertos como infraestructuras críticas para la competitividad, autonomía y soberanía tecnológica, así como para la seguridad europea”, afirma Muñoz.
“Antes se hablaba de digitalización de una forma muy abstracta y la mayoría de las veces no entendible; ahora se habla de conectar datos, sistemas y procesos de una forma más coherente y práctica”, añade el Co-founder y CTO de NextPort, “la dinámica en el sector demuestra que la conversación ya no gira solo alrededor de la tecnología, sino de construir una base de datos coherente, de integrar sistemas, crear trazabilidad en los flujos físicos y de información, o la inversión necesaria en los esquemas organizativos y en la atracción y retención de talento en puertos”.
En este punto, el director de la Cátedra Smart Ports indica que se ha pasado de una digitalización “hacia dentro”, centrada en optimizar los procesos internos de cada Autoridad Portuaria, a una digitalización “colaborativa”. “El foco ha virado radicalmente hacia la integración del ecosistema: la relación digital con navieras, operadores logísticos, el transporte terrestre y las aduanas es hoy mucho más fluida. Además, la sostenibilidad se ha convertido en el principal vector de tracción tecnológica. De hecho, la gestión digital de las redes eléctricas portuarias (smart grids) y el control en tiempo real de la huella de carbono, por poner un ejemplo, han pasado de ser iniciativas piloto a ser aplicaciones maduras”, asevera Toledo.