VALENCIA. En marzo de 2026, la Comisión Europea adoptó un nuevo marco estratégico para impulsar la competitividad, sostenibilidad, descarbonización, seguridad y resiliencia del sector marítimo europeo formado por dos iniciativas: la Estrategia Industrial Marítima de la UE y la Estrategia Portuaria de la UE. Ambas se centran en los puertos, el transporte marítimo y la construcción naval y establecen como una nueva hoja de ruta del sector que se articula en torno a tres objetivos.
El primero es la competitividad industrial para lo que se ha lanzado la Alianza de Cadenas de Valor Industriales Marítimas de la UE con el fin de impulsar la construcción naval de alta tecnología, los buques de apoyo a la energía eólica marina, los drones submarinos y equipos portuarios de última generación. Además, se apoyará la investigación e innovación para apoyar la prueba de soluciones innovadoras en entornos reales de astilleros, con el objetivo de ampliar las tecnologías exitosas en toda Europa, y se fomentará el transporte marítimo competitivo promoviendo las banderas de la UE y la simplificación de trámites administrativos (incluidos el EU ETS Marítimo y el FuelEU Maritime).
El segundo objetivo es la descarbonización y sostenibilidad de las actividades relacionadas con el mar, por lo que la Estrategia impulsa la renovación de la flota con buques de cero emisiones y el despliegue de infraestructura para combustibles alternativos y electricidad en tierra en los puertos.
Y el tercer hito es potenciar la seguridad y la resiliencia a través del refuerzo de la protección de las infraestructuras críticas marítimas, como cables submarinos y puertos, frente a ciberataques, sabotajes y amenazas híbridas.
¿Y los cruceros?
Pero ¿afecta esta revisión de la estrategia europea al tráfico de cruceros? Sí porque los objetivos de sostenibilidad atraviesan todos los tráficos que se desarrollan en aguas europeas. De hecho, la Estrategia Industrial Marítima y la Estrategia Portuaria de la UE sitúan al tráfico de cruceros “como un sector estratégico tanto para el liderazgo industrial como para la transformación de los puertos en hubs energéticos y digitales”.
En este sentido, se acelera la instalación de conexión eléctrica a tierra en los muelles de cruceros. El objetivo es que los buques apaguen sus motores auxiliares en puerto, eliminando emisiones y ruidos en las ciudades portuarias lo antes posible. Muchos puertos europeos, incluidos los españoles, trabajan en el OPS con el desafío de conseguir los objetivos verdes (2030 como horizonte de cumplimiento total). De hecho, hace unas semanas se estrenó en España el primer OPS para cruceros, en concreto se inauguró en el puerto de Cádiz.
También se trabaja en la descarbonización de la flota con la construcción de nuevos buques (o adaptación de los que ya hay) para que puedan operar con combustibles alternativos como el GNL, el metanol o el hidrógeno. Según la UE, los puertos de cruceros dejarán de ser meras terminales de pasajeros para convertirse en proveedores de combustibles alternativos y energía eléctrica. Además, desde enero, las compañías de cruceros deben presentar informes detallados sobre la intensidad de los gases de efecto invernadero (GEI) de la energía utilizada a bordo, sirviendo de base para las sanciones o incentivos de la UE (FuelEU Maritime); y deben cubrir el 100% de sus emisiones con derechos de emisión para trayectos dentro de la UE (EU ETS).
Asimismo, la Estrategia fomenta el uso de nuevas tecnologías para coordinar eficazmente la llegada de cruceristas y la gestión de los residuos de las naves. La Estrategia reconoce la necesidad de que las autoridades locales y portuarias establezcan directrices para una navegación menos contaminante. Según explica la UE gracias al uso de desarrollos digitales se evitarán los destinos saturados, se mejorará la relación puerto y ciudad y se apoyará la economía circular de la actividad.
Empresas y Puertos
Por su parte, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) confirmó, durante su Cumbre Europea celebrada en febrero en Funchal (Madeira), el crecimiento sostenido del turismo de cruceros y la profunda transformación de la actividad, marcada por la innovación tecnológica, la descarbonización, la digitalización y el refuerzo de la seguridad.
En este sentido, compañías navieras, autoridades portuarias, responsables políticos europeos y expertos internacionales analizaron en el encuentro la implementación del sistema europeo de entradas y salidas, la sostenibilidad social en las comunidades portuarias, la seguridad en el abastecimiento de combustible, la transición hacia combustibles alternativos, el futuro de la construcción naval y la preparación de los puertos para la descarbonización de los cruceros. También recordaron que las navieras trabajan para alcanzar los objetivos sostenibles (Net-Zero 2050) pero que necesitan que los puertos cumplan con su parte. Se están invirtiendo miles de millones en barcos preparados para conectarse a la electricidad (OPS), pero muchos puertos aún no tienen las instalaciones listas, destacaron. “Hay que trabajar en la conexión eléctrica a tierra (Shore Power) para que los barcos puedan apagar sus motores en el muelle”, subrayaron los expertos en el foro. Sobre los costes operativos, las navieras advierten de que el ETS y la obligación de usar combustibles más caros (metanol, hidrógeno) encarecerán los billetes de crucero a corto plazo.
Por su parte, ESPO celebra que la Estrategia Portuaria reconozca su papel como hubs energéticos y se protejan las terminales de capitales no europeos, pero piden que las ayudas de la UE (fondos CEF) cubran una parte mayor de la infraestructura OPS; que se implementen medidas para poder materializar el binomio “turismo inteligente”.