La flota de buques graneleros consolida su hegemonía con más del 76% de la capacidad total en un contexto de transición energética, envejecimiento estructural y aumento moderado del comercio marítimo global.
Bilbao. La flota mundial de buques graneleros creció en 2025 con más de 2.400 millones de toneladas de capacidad, dominada por bulk carriers y petroleros, en un contexto de demanda moderada, envejecimiento progresivo y transformación de los flujos energéticos y comerciales.
Crecimiento con inercia
La flota mercante mundial alcanzó 2.439 millones de toneladas de peso muerto (TPM) en 2025, un 3,4% más que en 2024, consolidando una tendencia de expansión moderada tras los fuertes ciclos de inversión registrados en los años posteriores a la pandemia. Según la UNCTAD, este crecimiento responde en gran medida a la entrada en servicio de buques encargados en un contexto de elevada liquidez del sector, cuando los altos fletes incentivaron una intensa actividad de pedidos. Sin embargo, el escenario actual es muy distinto.
La incertidumbre geopolítica, la volatilidad energética y la reconfiguración de las rutas marítimas están condicionando la evolución del mercado, introduciendo un mayor grado de complejidad en el equilibrio entre oferta y demanda.
Más del 75% de la flota
Los buques vinculados al transporte de granel, tanto sólido como líquido, dominan de forma clara la flota mercante mundial. En 2025, los bulk carriers concentran 1.036 millones de TPM, lo que equivale al 42,5% de la capacidad global, mientras que los petroleros suman 669 millones de TPM y representan el 27,5%.
A estos se añaden los gaseros, con 100,5 millones de TPM y una cuota del 4,1%, y los quimiqueros, con 54,3 millones de TPM, el 2,2%. En conjunto, los buques ligados al transporte de granel superan el 76% de la flota mundial, confirmando su papel como base estructural del sistema marítimo global.
Dentro de este conjunto, los bulk carriers siguen siendo el gran pilar del sistema. Su peso responde directamente a la centralidad del transporte de materias primas (mineral de hierro, carbón, grano o bauxita) en la economía mundial. El crecimiento de este segmento se situó en torno al 3% en 2024, impulsado por la demanda asiática, con China como motor. Según Clarksons, la solidez de la actividad industrial y el aumento de importaciones de materias primas sostuvieron el mercado.
En el granel líquido, el comportamiento es más heterogéneo. Los petroleros, pese a seguir siendo el segundo gran segmento de la flota mundial, registran un incremento del 0,7%, reflejo de un mercado más maduro y de la estabilización de los flujos de crudo.
En paralelo, los gaseros se consolidan como el segmento más dinámico, con una subida del 7% en 2024, gracias al GNL Según la International Energy Agency, el comercio global de GNL seguirá expandiéndose en los próximos años, reforzando la demanda de buques especializados.
EL DATO
76% · Graneleros
Los buques ligados al transporte de granel superan el 76% de la flota mundial.
Estructura de la flota
La estructura de la flota presenta una lectura diferente si se analiza por número de buques. Aunque los graneleros dominan en capacidad, los buques de menor tamaño, especialmente mercancía general y multipropósito, representan la mayor parte de las unidades. En total, la flota mundial se sitúa en torno a 110.000-115.000 buques activos en 2026, según estimaciones de Clarksons.
Uno de los elementos clave para entender el mercado es el desequilibrio histórico entre oferta y demanda. Entre 2010 y 2024, la demanda marítima creció un 37,5%, mientras que la capacidad de la flota lo hizo un 85%, generando episodios recurrentes de sobrecapacidad. Sin embargo, en los últimos años se ha producido un ajuste parcial. El crecimiento de la flota se ha moderado y el aumento de las distancias de navegación ha incrementado la demanda efectiva de transporte.
Según Clarksons, la demanda medida en tonelada-milla creció un 5,9% en 2024, impulsada en gran medida por el desvío de rutas en zonas como el Mar Rojo. Este fenómeno ha permitido sostener el equilibrio del mercado a corto plazo, compensando la ralentización de los volúmenes.
Equilibrio del mercado
El equilibrio del mercado depende de la interacción entre entregas, cartera de pedidos y reciclaje. En 2024, se incorporaron a la flota mundial 71,7 millones de GT, con un aumento significativo de las entregas, especialmente en portacontenedores y bulk carriers. En contraste, el reciclaje de buques se mantuvo en niveles muy bajos, con apenas 6,34 millones de GT, lo que representa solo el 0,25% de la flota mundial. Este bajo nivel de desguace explica en gran medida el envejecimiento progresivo de la flota.
Por su parte, la cartera de pedidos equivale al 15% de la flota activa, aunque con fuertes diferencias por segmentos. Mientras que en LNG supera el 50%, en bulk carriers se sitúa en torno al 10% y en petroleros en apenas el 7,5%, reflejando una mayor cautela inversora en estos segmentos.
Una flota cada vez más vieja
El envejecimiento de la flota es uno de los grandes retos estructurales del sector. La edad media mundial, ponderada por capacidad, alcanza los 12,6 años, mientras que por número de buques se sitúa en 22,2 años, más de tres años por encima de los niveles de hace una década.
Este envejecimiento plantea desafíos en términos de eficiencia, sostenibilidad y cumplimiento normativo, especialmente en un contexto de creciente presión regulatoria sobre las emisiones.
Edad media
La edad media mundial de graneleros, ponderada por capacidad, alcanza los 12,6 años, mientras que por número de buques se sitúa en 22,2.
Perspectivas: crecimiento moderado y cambio
A medio plazo, las previsiones apuntan a un crecimiento del comercio marítimo del 2% anual. En este contexto, la flota de graneleros experimentará cambios internos relevantes. El gas ganará peso frente al petróleo y determinados minerales tendrán más protagonismo. El mercado se encamina así hacia una estabilidad relativa, condicionado por factores como la transición energética, la reorganización de las cadenas de suministro y las tensiones geopolíticas. En este contexto, la flota mundial de 2026 estará dominada por los graneles y un crecimiento moderado, pero cada vez más condicionado por la transición energética, el envejecimiento estructural y la evolución desigual de los distintos segmentos del mercado.
El desvío de rutas en zonas como el Mar Rojo ha aumentado la demanda en tonelada-milla, compensando la debilidad del comercio en volumen. Sin embargo, es un factor coyuntural y una eventual normalización de las rutas podría reducir la demanda efectiva y presionar a la baja los fletes. A ello se suma el envejecimiento de la flota y la necesidad de renovación en un contexto de transición energética. La inversión en nuevos buques, especialmente LNG, contrasta con la cautela en bulk carriers y petroleros. En definitiva, el mercado de graneleros se mueve en un escenario de estabilidad relativa, pero condicionado por incertidumbres que pueden alterar rápidamente su equilibrio.