BARCELONA. Así, definió el director técnico de la Fundación, Miquel de la Mano, la fase en la que se encuentra actualmente organización. De la Mano explicó que tras un primer año centrándose en la innovación tecnológica y constatar que “aquel no era el camino”, desde la fundación se empezaron a plantear proyectos para poner en el centro “la innovación desde el proceso”, como el caso de Smart Terminals. Para de la Mano, actualmente la fundación “ha encontrado su espacio en el Port” y puede tirar adelante proyectos de innovación que tengan impacto en la comunidad portuaria.
Por otro lado, la directora de la Fundación BCN Port Innovation, Catalina Grimalt, resaltó que “estos tres años nos han permitido adquirir la madurez necesaria” e insistió en que “la innovación solo tiene sentido cuando tiene impacto real”. Para Grimalt, durante estos tres años se ha seguido un proceso que ha permitido convertir “ideas en proyectos, proyectos en resultados y resultados en impacto real”. Delante de gran parte de los partners de la fundación, Grimalt expresó su compromiso de que “la innovación no se quede en un discurso” y que a través de ella se apueste por la “competitividad pero también sostenibilidad”.
Más allá de los discuros de los dos representantes de la fundación, la fiesta del tercer aniversario de la organización contó con las ponencias del economista Gonzalo Bernardos y de la ingeniera aeroespacial María Jesús Puerta. Al finalizar el acto, los asistentes al acto, cerca de los ochenta, realizaron networking mientras disfrutaban del cóctel de celebración.