Se trata, según ha definido, Damià Calvet, de una "concreción tangible de la misión comercial". El objetivo, ha explicado, es "proporcionar una plataforma logística estable a las empresas para hacer negocio entre el territorio asiático y el Mediterráneo" y, ha enfatizado, "el Port de Barcelona es la mejor opción, como nodo intermodal que ejerce de puerta de salida y entrada de exportación e importación hacia Asia".
Asimismo, esta colaboración entre ambos puertos busca "consolidar el tráfico marítimo y abrir nuevos mercados, como palanca de la recuperación económica" que es, ha destacado Calvet, "para lo que estamos las infraestructuras".
De este modo, Damià Calvet ha asegurado que esta plataforma se trata de un "caso único de colaboración entre dos puertos y dos economías avanzadas". Para ello, el centro logístico, ubicado en la ZAL del Port, pone a disposición de las empresas coreanas un almacén de 9.000 metros cuadrados en una primera fase que podrá ampliarse a petición y demanda del mercado coreano.