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La OMI pone en marcha un corredor para evacuar a los buques atrapados en el estrecho de Ormuz

  • Última actualización
    19 marzo 2026 18:29

El Consejo extraordinario de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha situado como prioridad la evacuación de cientos de buques y cerca de 20.000 marinos atrapados en el Estrecho de Ormuz, mediante la creación de un corredor humanitario que contará con la colaboración de varios países.

LONDRES. El Consejo extraordinario de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha decidido poner en marcha un plan de evacuación para los buques y los marinos atrapados en el Estrecho de Ormuz, a través de un corredor humanitario. La reunión ha concluido con un mensaje contundente: la crisis en el Golfo Pérsico ha dejado de ser únicamente un problema geopolítico para convertirse en una emergencia operativa que impacta directamente en la seguridad de la navegación y, sobre todo, en la vida de miles de marinos.

En su atención a los medios, el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, ha subrayado la urgencia de avanzar en las negociaciones y de intensificar los contactos con todos los actores implicados para encontrar una solución viable. “En primer lugar hablaremos con los países de la región del Golfo Pérsico, y también con la industria para identificar la mejor respuesta posible”, ha señalado. No obstante, ha advertido de que la materialización del corredor humanitario dependerá de “acciones concretas” por parte de los Estados, en un contexto geopolítico que, ha reconocido, complica cualquier avance sobre el terreno.

Domínguez ha añadido que mantendrá conversaciones con los Estados miembros de la OMI, comenzando por los directamente afectados y aquellos que puedan contribuir a la operación. Asimismo, ha confirmado contactos con Irán en busca de una vía de solución, asegurando que “existe disposición al diálogo”.

La sesión, convocada con carácter urgente, ha escenificado una respuesta coordinada de la comunidad marítima internacional ante el aumento de las tensiones en el mar Arábigo, el mar de Omán y el propio Estrecho de Ormuz.

Durante las deliberaciones, los Estados miembros reiteraron principios fundamentales del derecho marítimo internacional que, en el contexto actual, adquieren una dimensión especialmente crítica: la libertad de navegación, la seguridad de los buques y la necesidad de que los marinos no se conviertan en víctimas colaterales de conflictos ajenos a su actividad. Más allá de estas declaraciones, el Consejo adoptó una serie de decisiones concretas orientadas a responder a la situación sobre el terreno.

Entre ellas, destacan la condena explícita a los ataques y amenazas contra buques mercantes, la exigencia de cesar cualquier acción contra tripulaciones civiles y el compromiso de garantizar el suministro de bienes esenciales a las embarcaciones que permanecen en la zona. Asimismo, se ha subrayado la necesidad de facilitar el relevo de tripulaciones, una cuestión especialmente crítica en escenarios de crisis prolongada.

El plan de evacuación no está exento de dificultades. La creación de un corredor seguro en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo requiere garantías de seguridad por parte de actores estatales y, potencialmente, coordinación con fuerzas navales presentes en la zona. Además, implica gestionar el tránsito ordenado de buques en un entorno de alta tensión, minimizando riesgos adicionales para las tripulaciones.

En paralelo, el secretario general lanzó un llamamiento directo a los Estados para que eviten exponer innecesariamente a sus flotas a mayores riesgos, instando a los buques que se encuentran al este del estrecho a no atravesarlo en dirección oeste si no es imprescindible.