Los puertos españoles han comenzado 2026 con la rutina aprendida en el ejercicio anterior donde la inestabilidad marcó los flujos comerciales. Resilientes y en una posición estratégica, los puertos han sabido compensar las pérdidas provocadas por las turbulencias internacionales para bienes y servicios tradicionales (cosa que no ha sucedido, por cierto, con los productos energéticos) con el aumento de importaciones y exportaciones de otros productos como los componentes electrónicos o la eólica. La carta de la diversificación del sistema portuario nacional ha funcionado bien.
Así, hasta mayo, los puertos españoles movieron 230.991.975 toneladas (+0.3%) resistiendo al sprint impuesto por el comercio marítimo mundial. Eso sí, veremos qué nos depara el resto de ejercicio. Por el momento, solo podemos valorar las previsiones que lanza la UNCTAD que proyecta que, para el periodo 2026-2030, el volumen total del comercio marítimo crecerá a una tasa anual promedio del 2%. En el caso del comercio de contenedores será del 2,3%.
Según la UNCTAD, las palabras clave para este periodo serán desaceleración, reconfiguración o volatilidad, porque “el transporte marítimo, que mueve más del 80% del comercio mundial de mercancías, está entrando en un período de crecimiento frágil, de aumento de los costos y de creciente incertidumbre, que tiene como consecuencia principal más cambios de ruta, escalas portuarias omitidas, viajes más largos y, en última instancia, mayores costos”.
Para conocer en detalle el estado de los tráficos portuarios nacionales e internacionales, así como las previsiones del sector marítimo-portuario atravesado por los fletes, el reajuste de rutas y las exigencias en sostenibilidad, Diario del Puerto Publicaciones edita un año más su especial “Puertos y Terminales”.
El monográfico analiza, además, los principales asuntos de interés para el sector español que pasan por la modernización y ampliación de infraestructuras portuarias; la eólica marina; las inversiones en electrificación y sostenibilidad; y el estado de la transformación digital de estos nodos estratégicos vitales para la cadena logística del país.
Por supuesto, el escenario internacional también cuenta con un espacio en el libro a través del análisis de la actividad y previsiones de los principales puertos del mundo.
Completando los contenidos, el especial recopila una serie de fichas de las Autoridades Portuarias españolas en las que las entidades presentan sus principales proyectos e inversiones, tráficos y concesiones (privadas y públicas). Por su parte, las terminales portuarias que así lo han querido, avanzan sus principales servicios en las fichas diseñadas para la ocasión.
Disfruten de la lectura.