MADRID. Las nuevas grúas incorporadas por Bergé en 2025 han permitido reducir un 26% el consumo de combustible y un 25% las emisiones respecto a la maquinaria anterior.
Un ejemplo de cómo está materializando Bergé su plan de modernización industrial, que incluye la renovación, adecuación, relocalización y optimización de activos con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y reducir emisiones.
Para ello, los equipos seleccionados siguen unas pautas claras: maximizar el rendimiento energético y minimizar el impacto ambiental.
Por ello, las máquinas incorporadas están preparadas para funcionar con biocombustibles y diseñadas para una futura electrificación, lo que garantiza una transición tecnológica ordenada, consistente, sostenible y alineada con los estándares del sector.
En concreto, sobre la utilización de los biocombustibles y fuentes de energía alternativas, su incorporación progresiva permitirá a la compañía reducir su dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia un modelo energético más limpio, sostenible y competitivo.