1
Sistemas avanzados de tratamiento de aguas residuales (AWS). Las navieras han adquirido el compromiso de no descargar aguas residuales sin tratar en ningún lugar del mundo durante las operaciones normales.
2
Conservación del agua. Los sistemas de reciclaje de agua permiten a las navieras producir hasta el 90% del agua a bordo en lugar de extraerla de áreas donde los recursos son limitados.
3
Sistemas de protección de la vida marina. Las navieras reducen de manera voluntaria la velocidad de los barcos en áreas sensibles. Muchos buques tienen sistemas de reducción de ruido y vibración submarinos.
4
Reutilización y reducción de desechos. Algunos barcos pueden reutilizar el 100% de los desechos, transferir el calor excedente de la maquinaria para calentar el agua para las duchas y las piscinas y reducir significativamente el desperdicio de alimentos mediante el uso de biodigestores.
5
Sistemas OPS. En la actualidad, 120 barcos (el 46% de la flota y el 52% de la capacidad mundial) tienen la capacidad de conectarse en los puertos donde la infraestructura está disponible.
6
Sistemas de lubricación por aire y revestimientos de cascos. Los sistemas de lubricación por aire y los revestimientos para cascos de barcos reducen la resistencia y, como resultado, aumentan la eficiencia del combustible en casi un 10%.
7
Sistemas de limpieza de gases de escape (EGCS). La tecnología EGCS instalada en los barcos está diseñada para eliminar el 98% del azufre y más del 50% de las partículas, con una reducción del 12% en óxido de nitrógeno.
8
Tecnología de conversión de combustible. Las tecnologías de propulsión con capacidades de conversión se adaptan fácilmente al uso de bioGNL, GNL sintético o metanol.